domingo, 10 de mayo de 2009

MUNDO INDÍGENA Y ROMANO EN LA ANTIGUA PROVINCIA DE TUI. UN AVANCE (IV)

2.- ANTECEDENTES
Comenzando con los primeros pobladores nómadas, cazadores y recolectores, debemos de destacar dos complejos arqueológicos claves para el estudio del Paeolítico Inferior y Medio de Galicia. Me refiero al yacimiento de “As Gándaras” ( Budiño, O Porriño) y el de “ Chan do Cereixo” en Portavedra” ( Donas, Gondomar ). Con semejantes piezas líticas y cronología, la diferencia de ambos se encuentra en la localización geográfica en que sitúan. El primero en una antigua zona llana con pequeñas lagunas, en tierras bajas del Val de Louriña; y el segundo, en un altiplano, a gran altura sobre el nivel de mar y dominando, a lo lejos, la entrada de la ría de Vigo. La mayoría de estas piezas elaboradas en los mismos, corresponden a útiles fabricados a partir de cantos rodados de río. Así, al lado de múltiples núcleos y lascas de piedras de cuarcita aparecidos “in situ” ( lo que nos habla, sin lugar a dudas, de un taller local de fabricación de piezas paleolíticas), tenemos hallazgos de diferentes bifaces, triedros, hendedores, …
Además de la localización de artefactos líticos correspondientes a esta época prehistórica se han encontrado numerosos en otras zonas, en su mayoría en la costa o cercanas a ríos. A destacar son diversos bifaces recuperados en los ayuntamientos de Vigo, Nigrán, O Rosal, Tomiño o Tui.
Ya de época neolítica, que nos habla de un gran proceso de sedentarización en nuestra área, con el desarrollo de la agricultura y ganadería, tenemos las abundantes necrópolis megalíticas repartidas por diversas zonas altas, habiéndose podido sólo documentar escasos restos de los posibles hábitat de estas poblaciones, como es el caso, del localizado en el ayuntamiento de Gondomar o Redondela.
La agrupación de megalítos que en mayor número y mejor conservada ha llegado hasta nosotros la tenemos en el denominado Monte Penide (Redondela) y Alto de San Colmado (Mos) que junto a las aparecidas en sus inmediaciones, ya pertenecientes hoy día al ayuntamiento de Vigo, nos dan cerca de un centenar de ejemplares. La mayoría corresponden a sus túmulos, pues sus cámaras funerarias de piedra, fueron en su totalidad arrasadas en diferentes épocas y sólo nos dejan ver, en ocasiones, parte de las mismas, consistentes en varios ortostatos que formaban la citada tumba propiamente dicha. Los ajuares rescatados son abundantes en utensilios de cuarzo y sílex bien trabajado, mostrándonos buenos ejemplares de puntas de fecha de diversa tipología, cuchillos, … así como numerosas hachas pulimentadas de variado material y dimensiones.
El calcolítico nos viene definido aquí, como en el resto del noroeste peninsular por los enterramientos en cistas y los famosos grabados rupestres prehistóricos al aire libre ( más vulgarmente conocidos como petroglifos), que ya en la actualidad la mayoría de los especialistas en el tema, le dan esta cronología.
De los enterramientos individuales de este momento prehistórico, el más conocido e importante y conocido es el de Atios, en el que se encontraron dos puñales cortos de cobre ( de la modalidad conocida como “de espigo) y dos joyas áureas y una de plata y que pueden verse en el museo municipal “Quiñones de León” de Vigo.
Nota.-Ilustra este comentario, uno de los pocos dólmenes de corredor que posee aún en la actualidad la cubierta de su cámara funeraria. Este monumento prehistórico formaba parte de una gran necrópolis megalítica que se emplazaba en el alto de San Colmado, en los límites actuales de los municipios de Vigo y Mos.