lunes, 14 de julio de 2008

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( V )

Distribución de los castros por parroquias.

Los 27 castros mencionados anteriormente se distribuyen por la superficie del valle, encuadrándose en sus parroquias, así las parroquias que poseen castros son un total de 15, que mencionamos a continuación: Valadares, Saians, Coruxo, Matamá, Comesaña, Bembrive, Castrelos, Navia, Alcabre, Coia, Cabral, Vigo, Candeán, Teis y Oia.

Vemos que esta distribución se hace claramente hacia el Valle, es decir, que los castros que más abundan son los situados en los aledaños del Valle del Fragoso. De este modo es lógico que las parroquias que más castros tengan sean las situadas en el valle o las inmediaciones del mismo, decreciendo el número de estos en las parroquias del interior, las cuales son mucho más montañosas y ofrecen menos recursos de subsistencia. De las parroquias existentes en Vigo, únicamente en 15 de ellas existe uno o más yacimientos de época castreña. Así en las parroquias de Zamanes, Sárdoma, Freixeiro, y Lavadores, no existen yacimientos de estas características. Destaca el caso de Zamanes que pese a tener una amplia superficie y actuar de zona limítrofe entre dos valles tan importantes como el Fragoso y Miñor, no se ha descubierto hasta el momento ningún asentamiento perteneciente a esta época.

Por parroquias, la que mayor número de yacimientos presenta es la de Coruxo, con un total de 4, de los cuales tres están situados en zona que podríamos denominar de valle, estando uno solo instalado en las alturas que actúan de divisoria con el Concello de Nigrán. Este último se ubica a una altura de 454 metros sobre el nivel del mar, los otros tres no superan los 100 metros de altitud, quedando emplazados pues en pleno valle. El posterior estudio de visibilidad y de pendientes nos podrán revelar si éstos son castro con vocación eminentemente agrícola o no.

A la parroquia de Coruxo le siguen las del Candeán, Valadares y Teis con tres castros cada una de ellas. Candeán tiene tres castros todos ellos superan los 200 metros sobre el nivel del mar, pero esto es obvio ya que la parroquia es una de las de mayor altitud del valle, todos ellos presentan grandes pendientes, por lo que su ubicación parece que no sería la propia de un castro de vocación agrícola y sí pudiera ser de control de territorio o bien volcado hacia la ganadería. Por otra parte las defensas de estos castros parecen más acentuadas que las de los situados en el fondo del valle, por lo que pudiéramos suponer un emplazamiento premeditado con fines a vigilar una amplia zona del valle.

Estos castros son el de Plaza dos Mouros, con 215 metros, Freiría con 370 y A Madróa con 325.

Otra de las parroquias con mayor densidad de castros es la de Valadares, si antes mencionamos que la de Candeán estaba ubicada en una de las zonas más altas del municipio, es en la de Valadares donde se dan las mayores alturas, así tenemos que uno de los castros está a 504 metros sobre el nivel del mar, además su situación en una cima y rodeado de fortísimas pendientes, lo hacen casi inexpugnable, es uno de los montes que se ve desde un mayor número de sitios debido evidentemente a su gran altura, en concreto se trata del castro del Monte Alba, muy alterado en la actualidad, en cuanto a los otros dos diremos que se sitúan en los bordes del valle, con lo que es muy posible que sean castros agrícolas, estos extremos, claro está no se pueden desvelar sin una excavación que nos aclare ciertas incógnitas, como pueden ser la cronología, defensas, distribución del espacio interior, etc...

Los otros dos castros existentes en la parroquia de Valadares, son los de Barrocas, situado en el sitio de Barrocas a una altura de 277 metros sobre el nivel del mar de los tres existentes en la parroquia que nos ocupa, es éste el que está a menor altura , situado en una ladera, muy cerca del valle, y el denominado “Os Castros”, ubicado en el lugar de Sobreira, se puede observar también en él, un emplazamiento en ladera, con vistas al aprovechamiento de las tierras de labradío que se extienden a sus pies. Se ubica a una altura de 295 metros sobre el nivel del mar.

La parroquia de Coruxo cuenta con cuatro castros dentro de sus límites territoriales, estos son : Outeiro do castro, situado a 100 metros sobre el nivel del mar, Monte de San Lorenzo, a 85 metros sobre el nivel del mar, y o Penedo situado a 92 metros. Como vemos aquí los castros existentes en la parroquia de Coruxo no sobrepasan los 100 metros de altura, lo cual podría parecernos normal, peros si tenemos en cuenta que dicho territorio es uno de los más bajos del Val del Fragoso, nos damos cuenta de que a todas luces son ubicaciones premeditadas y en cierta altura, con lo que respecta al resto del valle. La excepción a lo que decimos lo constituye el castro de O Chouzo, ubicado en las alturas de los montes do Mauso, lindantes con el ayuntamiento de Nigrán

En Teis, también existen otros tres castros, uno de ellos, el de Torres de Padín, es especialmente interesante por la secuencia estratigráfica que ofrece, así tenemos sus inicios en el bronce final, una fase de ocupación castreña y por fin la torre medieval, es posible que existan más niveles, pero de momento no se han detectado y esto quedaría supeditado a futuras intervenciones arqueológicas en el mismo. Se ubica este castro de torres de Padín en un alto, muy bien defendido, y que domina todo el valle del Fragoso así como tierras del vecino ayuntamiento de Redondela, su altura es de 109 metros. Tendríamos también el segundo castro más grande del Valle del Fragoso, que es el de la Guía, ubicado estratégicamente en la cima y ladera del monte de la Guía, sin duda las actividades de este castro vendrían orientadas al mar principalmente, incluso cabe la posibilidad de que existiese un segundo puerto comercial situado aquí. Su altura es de 122 metros sobre el nivel del mar. El tercer castro es el de O Sino, que se sitúa a una altura de74 metros sobre el nivel del mar en un coto, se sitúa en pleno valle y pegado a la ría.

Además de las parroquias que presentan dos o menos castros, hay algunas en las que todavía no se ha detectado ninguno, como son Sárdoma, Lavadores, Freixeiro, Lavadores, Zamáns, Sampayo. En los casos de Lavadores, Sárdoma, Freixeiro y Sampayo, esta ausencia se explica ya que son parroquias de reciente creación y con pequeña superficie, en el caso de Zamanes es diferente y posiblemente obedezca a que está situada a gran altura, pero en sus cercanías, ya en tierras de ayuntamientos vecinos se detectan diversos asentamientos castreños, claramente orientados hacia las tierras de laboreo del valle Miñor.

VISIBILIDAD

En este apartado se hará un análisis de la visibilidad de los diferentes castros desde dos facetas diferentes, en primer lugar la visibilidad existente en 1 km a la redonda, que es el territorio que define económicamente al castro, ya que sería en esta extensión donde se ubicarían las tierras de labor del mismo. Por otro lado se comprobará la visibilidad entre los propios castros.

Por lo que respecta a la visibilidad en el entorno de 1 km., tenemos que en la zona de Teis, la visibilidad de 1 km se efectúa en los casos del castro de A Guía y el de Torres de Padín sobre el mar y tierras de Redondela respectivamente, el Castro de O Sino, ejerce un control visual sobre las tierras de labor que se extienden a los pies del castro de A Guía, dominando el paso natural hacia Redondela, que es por donde pasa actualmente la autopista, control que también lo ejerce el yacimiento de Torres de Padín. Continuando hacia el Este, nos encontramos con el Castro de A Madroa, perteneciente a la parroquia de Candeán, el cual domina los accesos al valle, no poseyendo tierras de valle en sus dominios, no obstante a sus espaldas sí existe una altiplanicie susceptible de cultivar con especies menos exigentes en suelos. Siguiendo en nuestro recorrido, nos encontramos con los castros de Freiría y Plaza dos Mouros en Candeán, y el de O Castro en Cabral, éstos centran su visibilidad en las tierras de labor existentes en la cabecera del valle, donde las tierras no son tan pesadas de trabajar. Más adelante nos encontramos con Castro Castriño y Castro de Arieiro, éstos se sitúan entre dos ríos, donde existen tierras fértiles susceptibles de ser cultivadas, pero alejadas y separadas por los ríos del valle del Fragoso; en Bembrive nos encontramos con el Monte do Castro, ubicado también entre dos ríos que definen perfectamente su territorio, sirviéndole al castro de defensa natural y de límite natural, hacia el norte, sur y Oeste, haciendo en este caso de límite por el Este, las alturas ubicadas a sus espaldas, su visibilidad la ejerce directamente sobre el territorio comprendido entre ambos ríos, se trata de una zona muy bien irrigada y con la peculiaridad de que no tiene demasiada pendiente, así vemos cómo este castro controla perfectamente todas sus tierras de laboreo que se situarían inmediatamente a sus pies. Ya en el centro del valle, se sitúa el Monte do Castro, más conocido como Castro de Vigo, ejerce un dominio absoluto sobre el centro del Valle, además de las tierras de labor existentes en sus cercanías, creemos que debido a su enorme extensión (17 hectáreas), su dedicación más que agropecuaria podría obedecer a razones estratégicas y sobre todo relacionadas con el comercio marítimo, actuando de este modo como centro de redistribución hacia el resto de los castros del Fragoso e incluso de otras zonas más al interior, esto que decimos se comprueba con las excavaciones a que fue sometido este yacimiento, dando como resultado una gran cantidad de material de importación, desde cerámicas de lujo hasta productos inexistentes en esta zona de la Península Ibérica como pueden ser, vino, aceite, etc.. Decididamente el Castro de Vigo, vive volcado hacia el mar, sobre todo en lo tocante al aspecto comercial. Si seguimos la línea de costa nos encontramos hacia el Oeste el Castro Castriño, en la parroquia de Coia, también se sitúa en un promontorio al borde del mar, aunque existen tierras de labor en sus inmediaciones, la aparición en las aguas de la zona de ánforas romanas, nos hace sospechar una relación directa con el comercio, además de la lógica actividad pesquera y/o marisquera. Dos kilómetros más hacia el Oeste, está el castro de As Cruces, en Alcabre, situado también al borde del mar, con tierras de cultivo a sus pies. Más adelante tenemos el Castro de Toralla, ubicado en una isla, con lo que las tareas agrícolas tendrían menos importancia que en otros yacimientos ubicados en el valle, éste es uno de los castros más excavados del Fragoso, de los datos obtenidos durante sucesivas excavaciones podemos extraer que hay una gran presencia de materiales de importación ya desde muy antiguo. Por otra parte, vemos cómo la visibilidad del mismo se orienta hacia el mar, que sin duda configuró el medio de vida de esta gente, bien mediante la pesca, bien mediante el comercio o una conjunción de ambos.

Ya en zonas más al interior nos encontramos con el Castro de Redondo en Navia, ubicado en pleno valle, con lo que el acceso a las tierras de cultivo lo tiene garantizado, por otra parte la visibilidad es amplia sobre toda la llanura litoral, controlando incluso la desembocadura del principal río del Valle, el Lagares. A espaldas de este castro, se encuentran en la parroquia de Coruxo tres castros, todos ellos muy cercanos entre sí, apenas distan 1 kilómetro, estos son los de San Lorenzo, O Penedo y Outeiro do Castro, todos ellos tienen orientada su visibilidad de 1 km hacia las tierras fértiles de la desembocadura del Lagares, junto con estos tres, deberíamos incluir el castro de Casás en Comesaña que compartiría tierras con ellos debido a su cercanía. Ya más hacia el centro están el castro de Beirán (Matamá), O Castro (Matamá) y O Piricoto (Castrelos), que dominan tierras del valle del Fragoso en el caso de O Piricoto y O Castro y tierras de un valle interior en el caso del Castro de Beirán. Ya en la parroquia de Valadares, una de las más orientales y de mayor altitud del ayuntamiento de Vigo, tenemos los castros de Sobreira, Eira dos Mouros y Alba, los dos primeros dominan visualmente las tieras de un valle interior por donde discurre uno de los múltiples afluentes del Lagares, en cuanto al Castro del Alba, carece de tierras productivas en sus inmediaciones, pudiendo tratarse en este caso de un castro dedicado a la vigilancia de los pasos naturales por esta zona del Valle del Fragoso. Los dos castros restantes el de Estea y el de O Chouzo, están vinculados, el primero a las tierras de labor existentes en el litoral y el segundo al igual que el castro del Alba, se vincularía a labores de vigilancia.

TERRITORIALIDAD

Aunque sabemos que este tipo de análisis son muy arriesgados, sobre todo si se carecen de datos arqueológicos que los apoyen, creemos, que a la vista de la distribución de los castros por la superficie del valle, hay ciertos asentamientos, que de ser coetáneos, tendrían que de uno u otro modo estar vinculados, dado que sus respectivos territorios productivos entran en contacto. Por otra parte se observan en el mapa zonas en blanco que podrían estar indicando fronteras, así como la presencia de ríos podrían ser también fronteras.

Así pues distinguimos los siguientes grupos:

1) La Guía, Torres de Padín, O Sino, A Madroa

2) Freiría, Plaza dos Mouros y O Crasto

3) Arieiro y Castro Castriño (Cabral)

4) Castro de Xestoso (Bembrive)

5) Alba, Sobreira y Barrocas

6) Piricoto, O Castro y Beirán

7) O Penedo, San Lorenzo, Outeiro do Castro y Castro de Casás

8) Castro de Vigo, Castro Castriño (Coia), As Cruces y Castro O Redondo.

Quedarían desvinculados el Castro de O Chouzo, el Castro de Estea y el de la Isla de Toralla, aunque en el caso de o Chouzo y Estea habría que compararlos con los del vecino Valle de Miñor, con los que posiblemente formen territorios
Nota.- En la fotografía superior, parorámica general que se divisa desde el castro del Monte Alba, siendo visibles los castros de las islas Cies y Toralla

domingo, 13 de julio de 2008

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( IV )

De los datos ofrecidos hasta ahora se desprenden varias cosas bastante obvias. La primera de ellas es que el valle del Fragoso, es una zona con gran densidad de castros, en total 27, los cuales se reparten por distintas parroquias.

Otra de las cosas que se desprenden, es que la gran mayoría de ellos se asientan en las inmediaciones del valle, en cotas inferiores a los 200 metros sobre el nivel del mar y en zonas con vías de comunicación importantes cerca de ellos.

GENERALIDADES

Según las interpretaciones sobre la economía castreña llevadas a cabo por distintos autores, los datos aportados por los cada vez más abundantes análisis polínicos que se han hecho en distintos castros y las controvertidas fuentes clásicas, la agricultura sería el principal medio de vida durante la época castreña, esta agricultura hay que complementarla con algo de ganadería así como caza, pesca, marisqueo, recolección,... que aportarían una nueva gama de nutrientes a la dieta de los habitantes de los castros. Posiblemente ya en época de mayor contacto con el mundo romano, su dieta se completaría con nuevos productos de importación romanos, originando, el cada vez mayor contacto con éstos, que se de paso a nuevos modos de subsistencia basados en la economía de mercado.

Del resultado de excavaciones y análisis polínicos, se deduce que los productos cultivados principalmente son trigo, centeno, mijo y una serie de leguminosas que complementan a éstos. Hay que señalar que tanto el trigo como el centeno son cereales de invierno y el mijo lo es de verano, por otra parte el mijo necesita de terrenos de fondo de valle, pesados y profundos, frente al trigo y centeno que se pueden cultivar en terrenos menos favorecidos pero también más fáciles de cultivar.

En su estudio sobre el mijo, el profesor Vázquez Varela, señala que éste es un cereal que se desarrolla rápidamente, ya que en dos meses está listo para su recolección, su siembra se hace en verano (julio o agosto) y se recoge a finales del mismo (septiembre ú octubre), dejándose descansar la tierra dos meses y procediendo a la siembra de los cereales de invierno. Otra de las ventajas de este cereal es su gran productividad que iguala e incluso supera a la del trigo y cebada. Por otra parte es un cultivo que no precisa ningún cuidado con lo que es una fuente de alimentación en la cual hay que invertir poco tiempo. También señala su gran adaptabilidad a las rotaciones. Su aprovechamiento es íntegro, se utiliza el grano y la paja, tanto para consumo humano como para el consumo animal. Según informantes actuales, las gallinas alimentadas con grano de mijo, producen más huevos, y las vacas que se alimentan con paja de mijo dan más leche, vemos así una posible vinculación casi mágica de este cereal con el ganado. Por otra parte, este cereal está presente en los yacimientos castreños más antiguos como Penalba, datándose en el siglo VI a.C.

Como es lógico y además lo constatan tanto las fuentes como el registro arqueológico, el complemento a la agricultura, viene dado por la ganadería, en este sentido, ésta estaría constituida por especies como bóvidos, ovicápridos y suidos, sirviendo los primeros como suministradores de leche y fuerza de trabajo y los segundos como fuente de alimentación principalmente. Para completar el cuadro queda por analizar la importancia de otras actividades como caza, pesca recolección, más difíciles de especificar en términos cuantitativos.

DISTRIBUCIÓN EN ALTURAS

A continuación ofrecemos una tabla en la que se pueden ver las alturas de los diferentes castros existentes en el término municipal de Vigo:

Nombre

Parroquia

Altura

Castro de Toralla

Oia

21

As Cruces

Alcabre

23

Castro Castriño

Coia

33

Castro O Redondo

Navia

44

O Castro

Matamá

50

O Sino

Teis

74

Monte de S. Lorenzo

Coruxo

85

O Penedo

Coruxo

92

Outeiro do Castro

Coruxo

100

Monte do Castro

Comesaña

100

O Piricoto

Castrelos

103

Torres de Padín

Teis

109

Castro do Monte da Guía

Teis

122

Monte do Castro

Vigo

147

Castro de Estea

Saians

165

Castro de Beirán

Matamá

200

Plaza dos Mouros

Candeán

215

Castro Castriño

Cabral

219

Castro de Arieiro

Bembrive

235

Monte do Castro

Bembrive

264

Castro de Barrocas

Valladares

277

Os Castros

Valladares

280

O Crasto

Cabral

306

Castro de A Madroa

Candeán

325

Castro de Freiría

Candeán

370

Castro Chouzo

Coruxo

454

Castro del Alba

Valladares

504

Como se puede observar 16 de los 27 castros tienen una altura menor de 200 metros y si ampliamos a 300 metros la cota, el número asciende a 22.

Un hecho significativo es el que se observa claramente (salvo en un caso), en las parroquias con mayor altura, que son las de Valladares, Bembrive, Candeán y Cabral, todas ellas situadas en los montes que funcionan como divisorias entre ayuntamientos, los castros actúan como atalayas, controlando los accesos al valle y las tierras de cultivo existentes en el mismo, quedando desvinculados en este caso del acceso directo al valle del Fragoso, aunque posiblemente practicasen algún otro tipo de cultivo. Caso aparte merece el castro de O Chouzo, en la parroquia de Coruxo, el cual se ubica en una altura de 454 metros, a caballo entre los valles del Fragoso y el Miñor, muy posiblemente dedicado a labores de control y vigilancia.

Como vemos, las alturas de los castros oscilan bastante, van desde los de menos de 100 metros, hasta los que sobrepasan los 500, esto es debido, como es lógico a la altura media de la parroquia donde se ubican, así tenemos que en parroquias ubicadas en el valle, las alturas casi nunca suben de 100 metros, sin embargo en las parroquias del interior suelen sobrepasar los 200 y 300 metros, para ver esto de un modo más expresivo haremos una distribución por intervalos de alturas.

De 0 a 100 metros existen 10 castros

De 100 a 200 metros existen 6 castros

De 200 a 300 metros existen 6 castros

De 300 a 400 metros existen 3 castros

De 400 hasta 600 existen 2 castros

Vemos como los castros que se vinculan directamente con el valle son mayoría, es decir aquellos que van desde los 0 hasta los 200 metros, en total serían 16, más de la mitad de los castros existentes en Vigo, esto es bastante significativo, en cuanto está demostrando una vocación predominantemente agrícola y vinculada al valle, el cual posee tierras de cultivo profundas y pesadas con gran cantidad de nutrientes, pero también difíciles de trabajar, en las cuales se hace necesario el concurso de la ganadería bovina para el cultivo de las mismas, esto se verá reforzado en cuanto procedamos al estudio del suelo que rodea a los diferentes yacimientos, ahí comprobaremos que la mayoría de éstos son zonas extremadamente aptas para labores agropecuarias.

En cuanto a las otras distribuciones en altura, existen varios de los asentamientos que obedecen más a una estrategia de control del territorio que de obtención de recursos, ya que aquí sería muy difícil dado el limitado espacio disponible, por una parte, y por otra el complicado o nulo acceso a zonas de producción agropecuaria. Este sería el caso del Castro del Alba y el del Chouzo, por poner un ejemplo.

Por lo que respecta a los otros castros que superan los 200 metros, su ubicación obedece a un acceso a tierras, no tan productivas como las del valle, pero que sí permiten el cultivo del suficiente número de especies para la subsistencia, así como ya dijimos están el trigo y el centeno que no son demasiado exigentes en cuanto al terreno de cultivo, así como leguminosas y otro tipo de vegetales. De hecho como se puede comprobar, en la parroquia de Candeán, los castros existentes no tienen sus expectativas puestas en la parte baja del valle, sino que lo hacen hacia la cabecera del mismo, donde existen excelentes tierras de cultivo. La altitud y la pendiente son dos poderosos condicionantes de la elección de un emplazamiento castreño y sobre todo la conjunción de ambos, es decir cuanto crecen a la par la altitud y las pendientes los castros dejan de abundar, este dato lo podemos constatar observando el mapa del valle del Fragoso, donde vemos amplias zonas vacías que tienen una gran altitud y una gran pendiente (curvas de nivel muy juntas). Por contra, en las zonas medias y bajas con pendientes suaves y cercanas a los valles, es donde mayor número de asentamientos castreños se pueden recoger. Esto sin duda obedece a factores meramente económicos, vemos que en zonas altas y con pendientes la actividad agropecuaria quedaría tremendamente restringida. Así pues en el caso de aquellos castros situados en tales condiciones, su motivación hay que buscarla en otros aspectos, no sólo económicos sino estratégicos, como pueden ser la vigilancia de las vías de comunicación, que puedan discurrir por el valle o sus inmediaciones.

La estrecha vinculación de los castros con las zonas de elevada potencialidad agrícola es evidente en el valle del Fragoso, vemos cómo la mayoría de los castros existentes en nuestra zona, están situados en las orillas del valle, controlando directamente las tierras de laboreo así como el acceso a las mismas, y careciendo de visibilidad hacia otras zonas, ya que a sus espaldas las alturas no los dejan ver.

Por otra parte podemos observar cómo en el valle del Fragoso, además del condicionante económico de las tierras de labor, es una constante en su economía el mar y sobre todo el comercio a través de esta importante vía de comunicación de personas y materiales.

Según diversos autores, es el espacio de radio de 1 km, el que mejor puede definir el territorio de explotación económica de un castro, es aquí donde se concentran las mejores tierras, donde están las visibilidades desde el asentamiento así como los materiales utilizados en la construcción de los poblados.

Los recursos agropecuarios existentes en 1 km de radio, hay que entenderlos, no solamente como tierras de cultivo, sino también como pastos para el ganado e incluso recursos forestales, que aprovisionarían de madera a los poblados, de ahí que la mayoría de ellos se ubiquen en la zona intermedia entre las tierras de cultivo y el bosque.

De todos modos hay que tener muy presente que no todos los castros fueron construidos coetáneamente, y que lo que para una época pudo suponer un condicionante de primer orden a la hora de elegir un emplazamiento para otras épocas dicho factor podría llegar a ser irrelevante.

Las características del patrón de asentamiento de la mayoría de los castros del valle del Fragoso se pueden resumir en :

Buenas condiciones naturales de defensa

Emplazamiento con posición estratégica privilegiada, la cual domina un amplio territorio circundante, por el cual pasan vías de comunicación.

Tamaño muy grande, en el caso de los castros que perviven durante la romanización.

Nota.- En la fotografía, vista general del castro de Vigo, dominando la ciudad, desde el castro de A Guía (Teis)

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( III )

12) Monte do Castro (Casás, Comesaña).Ubicado en el barrio de Casás, parroquia de Comesaña. Tiene una altura de 100 metros sobre el nivel del mar. Sus coordenadas son UTM X: 520.400 UTM Y:4.671.690, Long: 08º45’10” Lat: 42º11’46”. Está situado este yacimiento en la cumbre de la ladera del monte. Consta de dos recintos, el principal está inclinado hacia el Oeste, presentando en el lado contrario unos terraplenes de defensa. El segundo recinto, algo más bajo en la zona norte del castro es de unas dimensiones de 90 X 60 metros, mientras que el recinto principal mide unos 70 X 130, así todo las dimensiones máximas del castro son de 190 X 160 metros que nos dan una cifra de 3 hectáreas.

13) Monte do Castro (Xestoso, Bembrive).También conocido como castro de Xestoso, ubicado en el lugar de Xestoso, parroquia de Bembrive. Sus coordenadas son: UTM X= 527.090, UTM Y= 4.672.100, Lat: 42º11’59”, Long: 08º40’18”, tiene una altura de 264 metros sobre el nivel del mar, su emplazamiento es en una dorsal. Está constituido por un recinto superior de forma ovalada, las defensas las constituyen unos terraplenes, murallas, parapetos y fosos. Las dimensiones máximas de los dos recintos son 180 X 140 metros lo que nos da una superficie en hectáreas de 2’5.

14) Castro de Arieiro (Arieiro, Bembrive).Por último mencionaremos este castro que fue el último castro en darse a conocer. Está ubicado en el lugar de Arieiro y pertenece a la parroquia de Bembrive. Sus coordenadas son UTM X= 526.500, UTM Y= 4.673.600, Latitud: 42º 12’48”, Longitud: 08º40’44”. Se alza a 235 metros sobre el nivel del Mar. El recinto superior tiene una forma semicircular, al cual lo rodean terraplenes por todo su perímetro a excepción de la zona nordeste la cual ocupa una vivienda. Se pueden observar restos de murallas de piedra. Su superficie es de 80 X 140, es decir unas 1’1 hectáreas. Como sistema defensivo se puede observar un foso y un parapeto en su zona septentrional.

15) O Piricoto (Castrelos).Pertenece a la parroquia de Castrelos, sus coordenadas son UTM X= 522.860, UTM Y= 4.673.750, Lat: 42º12’53”, Long: 08º43’23”. Situado en la cima y ladera del monte, tiene una altitud de 103 metros sobre el nivel del mar. Consta de un recinto oval, de fuerte pendiente, protegido por terraplenes. Las dimensiones máximas del recinto central son de 110 X 110 lo que nos da una cifra de 1’2 hectáreas.Durante los años 1991 y 1992, como consecuencia de la construcción de un bloque de apartamentos se realizaron excavaciones de urgencia que pusieron al descubierto muros circulares así como numeroso material de época castreña, estando el mismo muy poco romanizado. Estas intervenciones fueron llevadas a cabo por Juan José Perles Fontao.

16) Castro o Redondo (Redondo, Navia).Se denomina también Castro de Outeiro ó Muiño. Situado en el barrio de Redondo en la parroquia de Navia, sus coordenadas son UTM X= 519.054, UTM Y= 4.672.725, Latitud: 42º12’20”, Longitud: 08º46’09”. Se alza en un cerro a 44 metros sobre el nivel del mar, sus dimensiones son de 120 X 50 metros , consiguiéndose así una superficie útil de 0’6 hectáreas. Está bastante alterado por la presencia de tierras de labradío y construcciones de casas.

17) As Cruces (Alcabre).Este castro situado en la parroquia de Alcabre, podríamos considerarlo como un claro ejemplo de castro de tipo marítimo, en la actualidad se halla casi totalmente destruido por la acción marítima, en él se habían recogido gran cantidad de materiales, sobre todo de origen romano. Está situado a 23 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad no se aprecia ningún tipo de defensa, destacando tan sólo la situación que presenta este emplazamiento, al poseer la defensa natural que le ofrece el mar por todas sus laderas menos una, que con suave pendiente lo une a tierra.En la actualidad está disminuido en un 50%, suponemos que en total tendría una extensión de 1’2 hectáreas. La roca aflora en la mayor parte de su superficie y no se aprecia estructura de hábitat alguna.Sin embargo los hallazgos son abundantes, posiblemente por lo expuesto anteriormente, y se han encontrado fragmentos de molinos circulares, ánforas, tégulas, cerámica de cocina romana y cerámica castreña con decoración estampillada.

18) Castro Castriño (Coia).Pertenece a la parroquia de Coia, sus coordenadas son UTM X: 521.200, UTM Y: 4.674.950, Latitud: 42º13’32” Longitud 08º44’35”. Se levanta 33 metros sobre el nivel del mar al borde de la ría. Actualmente está muy alterado pudiéndose únicamente observar parte de las estructuras defensivas del mismo. Las medidas aproximadas serían de unos 120 X 80 metros, con una superficie total de 0’9 hectáreas.

19) Castro Castriño (Becerreira, Cabral).Pertenece este castro de igual nombre que el anterior, a la parroquia de Cabral en el lugar de Becerreira, sus coordenadas son. UTM X= 527.800, UTM Y= 4.674.300, Latitud: 42º13’11” Longitud: 08º39’47”. Se alza a una altura de 219 metros sobre el nivel del mar, ubicándose en una dorsal. Tiene una planta ovalada, con aterrazamientos hacia el oeste. En general está bastante alterado por la presencia de caminos, tierras de labradío y canales de riego. Unicamente podemos adelantar las dimensiones de la corona elíptica que serían de unos 50 x 30 metros.

20) O Crasto (Carballal, Cabral).Pertenece al barrio de Carballal en la parroquia de Cabral. Sus coordenadas son: UTM X: 529.750, UTM Y: 4.676.250, Latitud: 42º14’13”, Longitud: 08º38’22”. Se alza a 306 metros sobre el nivel del mar. Presenta un recinto elíptico muy irregular. Sus medidas son de 110 X 70 metros dando una superficie total de 0’7 hectáreas. Lo protege un terraplén que lo rodea totalmente, estando más acusada la pendiente del mismo hacia el lado Sur. Todavía conserva restos de una muralla de pequeño aparejo.

21) Monte do Castro (Vigo).Sin lugar a dudas el yacimiento castreño-romanizado por excelencia del municipio vigués, es el llamado Monte do Castro o Castro de Vigo, que se encuentra en el centro de esta ciudad, que está situada en el tramo medio de la ría que lleva su nombre, siendo ésta, la más meridional y la de mayor longitud (unos 33 kilómetros) de las Rías Bajas gallegas.Sus coordenadas geográficas son: 08º43’30” Longitud Oeste y 42º14’00” Latitud Norte, que corresponde a la hoja 223 del Mapa Topográfico Nacional, del Instituto Geográfico Nacional.Su cota más elevada se localiza a 147 metros sobre el nivel del mar y en la actualidad, es imposible determinar con certeza, el aspecto primitivo que poseía el poblado castreño, debido a las múltiples modificaciones que sufrió esta elevación a lo largo de los tiempos. No conocemos por ello, las dimensiones de su recinto y si este poseía terrazas de expansión, así como el sistema defensivo que complementaría su buena posición estratégica.La ladera Noroeste del yacimiento, ha sido objeto de excavaciones arqueológicas sistemáticas. Iniciadas en 1952 y 1970, de 1981 a 1988 se realizaron campañas anuales en dicha área por parte del Departamento de Arqueología del Museo Municipal "Quiñones de León" de Vigo, que han puesto al descubierto más de 40 construcciones castreñas de diferente tipología y cronología y gracias a las cuales se ha recogido un abundante material arqueológico que se guarda en dicho museo, en una sala monográfica dedicada exclusivamente a este yacimiento y sus excavaciones.Se han recogido también gran cantidad de materiales, sobre todo cerámica.La cerámica indígena posee en su gran mayoría una cronología que se sitúa entre el siglo II antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo. Sus formas más habituales son: “ollas de cuerpo globular”, “vasijas de orejas” y “fuentes de asas interiores”. En cuanto a la decoración de la misma, podemos señalar que está bien documentada la incisión, impresión, estampilla y decoración plástica y bruñida.La cerámica romana podemos clasificarla en dos grandes grupos: fina y común.De las primeras tenemos, vasijas campanienses de los tipo B y C; y “terra sigillata” itálica, gálica e hispánica. A destacar es el hallazgo de formas de cerámica marmorata (único yacimiento en Galicia además de Lugo en el cual se han descubierto), lucernas y cerámica pintada regional.la cerámica común corresponde a vasijas de cocina, mesa y para guardar y/o transportar provisiones. La cerámica común de cocina nos viene dada por: ollas con borde vuelto hacia afuera; cuencos con borde horizontal y con visera; platos de borde engrosado y bífido; fuentes de barniz interior rojo pompeyano; tacitas de cuerpo gallonado; etc.Dentro de la abundante cerámica de mesa localizada, sobresalen los recipientes de paredes finas y las jarras. De estas últimas poseemos varios tipos: de un asa con boca y cuello anchos; de un asa con boca y cuello poco marcado; de boca ancha y pico; con pico trilobulado;...Para guardar provisiones tenemos ollas de borde engrosado y vuelto hacia afuera y diversos modelos de dolios. En cuanto a ánforas podemos identificar dos grandes grupos (cronológicamente hablando): republicanas e imperiales hispánicas, siendo más abundantes éstas últimas.En el Castro de Vigo se encontraron diversas monedas romanas de las que destacan varias de Octavio Augusto con cecas en Calagurris, Celsa, Evora y Caesar Augusta, además de monedas de Trajano y Adriano.Se encontraron a lo largo de las sucesivas campañas arqueológicas, numerosos objetos de bronce: fíbulas, alfileres, sítulas, agujas, cuentas, colgantes, apliques,.. De todos ellos cabe destacar los diferentes tipos de fíbulas presentes en este yacimiento: “anulares romanas” en omega y aro interrumpido; de charnela, Trasmontanas, de longo Travessâo sem espira y en forma de lunulae.De hierro existe un cuchillo afalcatado, varias puntas de lanzas y una jabalina y una hoja de sierra.Los líticos más abundantes son los molinos circulares, las piedras de afilar y alisar, así como pesos de red. También diversas hachas pulimentadas. Por su excepcionalidad destaca un entalle de ágata que reproduce una cuadriga con su auriga.Finalmente, tenemos los objetos de vidrio: se hallaron fichas de juego semiesféricas de color blanquecino y azul; cuencos de costillas; y cuentas de collar o pulsera.De las 8 campañas de excavaciones realizadas en este yacimiento, se pueden apuntar algunas conclusiones:En la zona alta del yacimiento no se pudo observar ningún nivel de ocupación humana, por debajo de la fortificación del siglo XVII.Las laderas del Poniente y Naciente poseen marcadas huellas de haber sido un asentamiento castreño.Aún así, existen diferencias entre ambas zona o áreas: En la ladera del Poniente se documentan varios niveles de ocupación , que van del siglo II antes de J. C. al siglo II ó IV después de J. C. En la ladera del naciente, su fecha más antigua es del siglo I después de J. C. y llega hasta el siglo II.El mayor momento de esplendor del yacimiento se situaría en torno a la segunda mitad del siglo I después de J. C.A lo largo del siglo I después de J. C. se observan fuertes e intensas relaciones comerciales entre este yacimiento y otros de Italia, Francia y Península Ibérica.Por lo menos en lo que respeta a la ladera del Noroeste , posee un nivel de origen tardío (siglos III y IV después de J.C.) que no se documentan en la ladera opuesta.En cuanto a estructuras y su cronología, podemos decir, para la ladera Noroeste, que el nivel más antiguo, nos viene dado por un fondo de cabaña, luego por construcciones pétreas de muros curvos de planta circular y elíptica; más tarde por muros rectos de planta cuadrada o rectangular; finalmente por estructuras de piedra cuyos cimientos no llegan a la roca base (como ocurría en los casos anteriores) y nos vienen dados por muros rectos y curvos de mala factura correspondiendo en su mayoría a pequeños muros o terrazas de contención.Finalmente apuntar, que el abandono del castro se va a realizar de una forma progresiva y totalmente pacífica.Por último añadir que este castro es el más extenso de los analizados aquí, una superficie superior a las 17 hectáreas.

22) Plaza dos Mouros (Codeside, Candeán).Situado en el lugar de Codeside, parroquia de Candeán. Sus coordenadas son UTM X: 527.810, UTM Y: 4.676.360, Latitud: 42º14’17” Longitud: 08º39’46”. Tiene una altitud de 215 metros sobre el nivel del mar. Está enormemente modificado por construcciones realizadas. Conserva un desnivel muy acusado en su lado sur, el cual le sirve de defensa natural, y en su parte norte es posible que haya tenido un foso, que en la actualidad apenas se aprecia.

23) Castro de Freiría (Freiría, Candeán).Localizado en el barrio de Freiría, parroquia de Candeán. Tiene una altitud de 370 metros sobre el nivel del mar. Sus coordenadas son: UTM X=529.450, UTM Y= 4.676.950, Latitud: 42º14’36”, Longitud: 08º38’35”. Lo configura un recinto superior de planta elíptica, la cual está protegida por terraplenes, conserva asimismo muralla que rodea prácticamente a todo el recinto.Un poco más abajo se ve una terraza , las dimensiones máximas de este castro son de 125 X 85 metros, consiguiéndose así una superficie de 1 hectárea aproximadamente. En su sistema defensivo debió poseer un pequeño foso en la zona entre el Norte y el Este. La muralla mencionada antes está hecha de aparejo regular.

24) Castro de A Madroa (A Madroa, Candeán).Está en el barrio de A Madroa, parroquia de Candeán, sus coordenadas son: UTM X= 526.850, UTM Y= 4.677.820, Latitud: 42º15’02”, Longitud: 08º40’28”. Se alza a una altura de 325 metros sobre el nivel del mar. El castro en su parte superior, se encuentra totalmente alterado con lo que únicamente podemos sospechar que la forma del recinto fuese elíptica, siendo su eje más largo el N-S. A dicho yacimiento lo defienden fuertes pendientes naturales, completándose en algunas zonas con la presencia de terraplenes, fosos y partapetos. Sus dimensiones podrían estar en torno a las 3-4 hectáreas, aunque es difícil de precisar debido al estado de conservación de este yacimiento.

25) O Sino (Teis).Situado en la parroquia de Teis. Está bastante alterado por la presencia en primer lugar en su cima de un colegio público, y en segundo lugar en sus faldas se ha hecho recientemente un parque público. Sus coordenadas son UTM X= 526.100, UTM Y= 4.678.560, Latitud: 42º15’29”, Longitud: 08º41’00”. Se eleva 74 metros sobre el nivel del mar.Está configurado como un recinto de planta oval. Todavía conserva terraplenes rodeándolo por casi todo el perímetro. Su extensión sería de unos 160 X 120 metros dándonos un total en hectáreas de 2’5.

26) Torres de Padín (Barrio da Chumba, Teis).Situado en el Barrio da Chumba, en la parroquia de Teis. Sus coordenadas son: UTM X= 526.740, UTM Y= 4.678.760, Latitud: 42º15’35”, Longitud: 08º40’33”. Este yacimiento posee una primera ocupación del Bronce Final, posiblemente hacia su última etapa, es decir entre el 800 y 600 antes de Jesucristo. Posteriormente es ocupado en la época castreña y galaico romana ya hacia el cambio de era y abandonado hacia finales del siglo I después de Jesucristo. Finalmente hacia los siglos IV y V es ocupado por una torre edificada durante la baja edad media y que será posteriormente destruida durante la rebelión de Os Irmandiños. Configuraba esta fortaleza medieval una torre situada en la parte más elevada, su planta era cuadrada de 10 metros de lado, anchura de muros de 2 metros y un espacio interno de 6 metros. Completaban las defensas una muralla así como un foso y un pequeño parapeto. Durante la excavación de urgencia realizada en este yacimiento en el año 1989, se detectó además del consabido nivel medieval, otros dos, uno del bronce final y otro castreño que es el que nos ocupa y que desgraciadamente debido a lo escueto del espacio a excavar apenas sí se pudo obtener otra información que no sea la constatación de la existencia de dicho nivel arqueológico. Quedando por saber otros datos de gran interés, como pueden ser, la extensión del yacimiento, verificación de las defensas, densidad de construcción, determinación del grado de romanización, etc..

27) Castro do Monte da Guía (Monte da Guía, Teis).Ubicado en el Monte de la Guía, parroquia de Teis, hoy en día uno de los parques públicos del término municipal de Vigo. Sus coordenadas son: UTM X= 525.720, UTM Y= 4.678.410, Latitud: 42º15’24”, Longitud: 08º42’01”. Está situado a una altura de 122 metros sobre el nivel del mar.Se halla muy alterado por lo que sus estructuras defensivas son difíciles de discernir. Hacia la parte Este del mismo se pueden observar restos de muros, y existen referencias acerca de la existencia de un muro hacia el lado Sur. Se trata del segundo castro más grande del término municipal de Vigo, después del Castro de Vigo, tiene una superficie total de 6’3 hectáreas, frente a las 17 que ocupa el Castro de Vigo.

Nota.- En la fotografía, vista general del pequeño castro de Padín (Teis) en donde se puede apreciar su buena posición estratégica sobre la ría y por desgracia, la destrucción casi total del mismo hace unos años.

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( II )

CATÁLOGO DE CASTROS DEL VALLE DEL FRAGOSO

En total son 27 los yacimientos de época castreña localizados en el valle del Fragoso, todos ellos los analizaremos primero uno a uno y después en detalle, relacionándolos con el medio que los rodea con el fin de intentar averiguar un patrón de asentamiento, tomando en cuenta no sólo el carácter defensivo del emplazamiento, sino también otros factores como pueden ser la productividad del suelo, visibilidad entre castros etc.
1) Os Castros (Sobreira, Valladares).
Se ubica en el barrio de Sobreira, y pertenece a la parroquia de Valladares. Presenta una acrópolis y una terraza. Sus dimensiones son: Eje N-S: 180 metros y E-W: 110 metros, situado a una altura de 280 metros, la superficie del mismo sería de unas 2 hectáreas. En la zona sur se puede observar un foso de unos 14 metros de profundidad y 25 metros de ancho, excavado en la roca base. La entrada está hacia el norte, conserva muralla y en él se han localizado algunos fragmentos de cerámica romana.
2) Castro de Barrocas (Barrocas, Valladares).
También conocido como Eira dos Mouros o como Castro da Cotareixa. Localizado en el lugar de Barrocas perteneciente a la parroquia de Valladares. Su altitud es de 277 metros sobre el nivel del mar. Su forma es de corona elíptica de 130 X 80 metros, lo cual nos da una cifra de 1 hectárea para este Castro. Posee un recinto superior de forma oval defendido por terraplenes de 5-10 metro de altura, con una caída máxima en la zona NE-S.
En la parte más al norte, un poco más abajo, se puede observar un antecastro con terraplenes y restos de muralla de piedra, muy alterado por cultivos y construcciones.
3) Castro del monte Alba (A Garrida, Valladares).
Su otra denominación es la de Castro de Valladares, se sitúa en la parroquia de Valladares en el lugar de A Garrida, su altura es de 504 metros sobre el nivel del mar. Sus coordenadas son: UTM X: 521.918 UTM Y: 4.669.168, las geográficas son: Long: 08º44’04”7 Lat: 42º10’25”. Está situado en la cumbre del monte. En la actualidad está totalmente alterado por las diversas obras que se hicieron, no pudiéndose distinguir ningún tipo de estructura que lo identifique como un castro. Lo único que nos proporciona una pista es el abundante material cerámico localizado con motivo de la apertura de sucesivas pistas que vinieron a poner al descubierto parte del substrato arqueológico de dicho yacimiento. Lo que le confiere un carácter decididamente de Castro es las extraordinarias defensas naturales que posee todo a su alrededor. Debido a las deplorables condiciones de conservación en que se encuentra dicho castro es difícil hacerse una idea aproximada de la superficie del mismo, aunque sobre mapa podríamos calcular unas 1’4 hectáreas.
4) Castro de Estea (Estea, Saians).
Se encuentra en el lugar de Estea, parroquia de Saians. Sus coordenadas UTM son: X=516.774 Y=4.669.090, las geográficas son Long: 08º47’48” Lat: 42º10’22”, su altura es de 165 metros sobre el nivel del mar. Actualmente se halla densamente cubierto de vegetación arbórea, la cual impide una correcta identificación de los sistemas defensivos del mismo.
Posee una acrópolis y dos terrazas orientadas hacia el Norte. Su eje N-S es de 160 metros y el E-W de 130 lo que nos da una cifra de 2 hectáreas de Su sistema defensivo está compuesto por murallas y un amplio foso de 20 de ancho por 10 de profundidad. Se pueden observar restos de murallas en la acrópolis pero algo alteradas.
5) Outeiro do Castro (Coruxo).
Situado en la parroquia de Coruxo, sus coordenadas son: UTM X= 519.180, UTM Y=4.670.900, Long: 08º46’03” Lat: 42º11’21”. Se eleva 100 metros sobre el nivel del mar. Está configurado por una corona elíptica con unas medidas de 80 X 100 metros dándonos un total de 0’8 hectáreas. En las faldas de este castro se localiza un petroglifo y en la cima varias combinaciones circulares, en la actualidad no es posible dar más detalles acerca del mismo.
6) Monte de S. Lorenzo (Coruxo).
Pertenece a la parroquia de Coruxo. Su altitud es de 85 metros sobre el nivel del mar. Posee una acrópolis ovalada con terraza orientada hacia el Naciente. La corona tiene unas dimensiones de 30 X 17 metros y la terraza 40 X 30 metros lo cual nos arroja una cifra de 0’17 hectáreas. Sus defensas naturales se orientan hacia el Poniente, hacia el sudeste conserva un pequeño foso. Habitualmente se le relaciona con el Castro do Penedo del que lo separa una distancia de apenas 150 metros, habiendo autores que identifican ambos como un único yacimiento, en este estudio los veremos por separado considerándolos como independientes.
7) O Penedo (Coruxo)
Situado a 150 metros del anterior, en la misma parroquia de Coruxo, consiste este castro en un batolito rocoso de 92 metros de altitud. Posee una pequeña terraza. Desconocemos sus medidas por lo que no podemos dar la superficie aproximada.
8) Castro de Toralla (Isla de Toralla, Oia).
Situado al sur de la mencionada isla, pertenece a la parroquia de Coruxo y el nombre de Toralla proviene de la finca que se sitúa frente a ella. En la actualidad está prácticamente destrozado por las numerosas construcciones allí llevadas a cabo, quedando únicamente unas pocas parcelas sin construir susceptibles de ser excavadas con cierto método. Ya hace algunos años se llevaron a cabo excavaciones en dicho castro poniéndose al descubierto viviendas así como restos arqueológicos de indudable interés que integran las costas gallegas dentro de los circuitos comerciales de la antigüedad a través de las colonias fenicias establecidas en el Sur de la Península Ibérica y como paso obligado hacia la Europa Atlántica.
Sus coordenadas son UTM X= 516.391 UTM Y: 4.672.228, Long: 08º48’05” Lat: 42º12’04”. Tiene una altura de 21’20 metros sobre el nivel del mar. Tiene unas dimensiones de 180 X 120 metros, lo que en hectáreas nos da un total de 2’1. Antiguamente poseía una muralla de 3 metros de grosor y 1 metro de altura. En su cima se conservan todavía algunas estructuras circulares, provenientes de excavaciones antiguas.
9) Castro Chouzo (Coruxo).
Situado en la parroquia de Coruxo a 454 metros sobre el nivel del mar, presenta una configuración abrupta con algunas líneas de defensa y corona elíptica. Sus coordenadas son UTM X =518.625, UTM Y= 4.669.000. Hasta el momento, de este yacimiento son pocos los datos que podemos ofrecer, ya que requiere una visita al mismo con el fin de proceder a una toma de datos. Para ello es necesaria la autorización de las autoridades competentes en patrimonio.
10) Castro de Beirán (Beirán, Matamá). Situado en la parroquia de Matamá en el lugar de Beirán, sus coordenadas son: UTM X=522.650 UTM Y= 4.670.990, Long: 08º43’32” Lat: 42º11’24”. Se eleva 200 metros sobre el nivel del mar y está formado por un recinto superior de planta ovalada situado en ladera. Lo rodean unos terraplenes en su parte Sur que es la zona donde hay mayor caída. La pendiente del terreno, en su sector oriental, le sirve de defensa natural y en la zona Oeste existe un foso con parapeto al que sigue un segundo foso. Sus dimensiones son de NE-SW: 200 metros y NW-SE: 160 metros, que viene a representar unas 3 hectáreas.
11) Os Castros (Matamá).
Pertenece a la parroquia de Matamá. Está configurado como una acrópolis rocosa, contando además con una terraza orientada hacia el lado septentrional del mismo. En la actualidad su conservación es deficiente debido a las numerosas construcciones así como a la presencia de tierras de labradío en el mismo. Su altitud se sitúa a unos 50 metros sobre el nivel del mar.

Nota.- En la fotografía superior, panorámica del castro del Monte Alba, desde el Sur

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( I )

A finales de 1997, en el tomo número 9/10 de la revista Castrelos, editada por el museo municipal "Quiñones de León" de Vigo, el que suscribe este comentario y el también arqueólogo vigués, Ricardo Viñas Cué, publicaron el artículo titulado "La cultura castreña en el valle del Fragoso: un análisis espacial", en sus páginas 109 a 117, en la que se ofrecía una visión global de este tema y que aunque ha pasado tiempo desde ese estudio ( nueve años ) aún continúa vigente en su mayor parte y por lo cual pienso que puede ser interesante reproducirlo aquí, para que las personas que no tuvieran o tienen acceso a él, puedan leerlo. Se presentará dividido por partes ( por su extensión) y finalizado el mismo, se publicará un pequeño comentario, en el que se actualizará el análisis, incorporando entre otros datos, los dos castros nuevos localizados desde su publicación ( castro de A Mina, en Castrelos o el castro de Punta do Muiño do Vento, en Alcabre).
Paso sin más dilación a reproducir dicho artículo. Por problemas de espacio no se reproducen todas las ilustraciones del citado artículo:
El objetivo de este trabajo es hacer un análisis de los distintos asentamientos de época castreña existentes en el Valle del Fragoso y su relación con el medio que los rodea. Para ello se analizarán distintos factores que puedan, en mayor o menor medida, haber repercutido en la elección de un sitio en detrimento de otro. Se recogen datos de los 27 castros existentes en el término municipal de Vigo, haciendo hincapié en aquellos castros que a nuestro juicio puedan aportar mayor cantidad de datos, bien porque hayan sido mejor estudiados o bien porque su ubicación así lo indique.
Con el fin de ofrecer una mejor comprensión de la realidad del emplazamiento, se han realizado mapas en tres dimensiones mediante ordenador, que reproducen más o menos fielmente la realidad morfológica de alguno de los 27 asentamientos existentes en nuestro municipio.
Se inicia este artículo con una composición y descripción del medio donde se va a proceder a la realización del análisis espacial. Este análisis espacial, se centrará sobre todo en el control visual que ejercen los distintos asentamientos sobre su medio inmediato, así como en la distribución por alturas y posible territorialidad de los mismos, basada en la distribución geográfica.
EL MEDIO FÍSICO
El Valle del Fragoso, situado en el extremo suroccidental de la provincia de Pontevedra viene a coincidir básicamente con el término municipal de Vigo. Es un valle abierto hacia el mar, como lo confirma la gran superficie litoral existente, lo que hace que su economía gire en torno al mar. Su orografía está constituida por alturas que rodean al valle y hacen de frontera natural con otros ayuntamientos de la provincia como son Nigrán, Redondela y Mos, estas alturas tienen una media de 300 metros, que como resulta del análisis del mapa topográfico es la curva de nivel predominante, no obstante existen otras alturas mayores, situadas sobre todo hacia la parroquia de Valladares donde se dan las cotas máximas del municipio, todo esto hace que este valle esté doblemente defendido de las inclemencias del tiempo, por una parte por el Este y el Sur, por los diversos montes que orlan el Valle y por otro por su barrera natural contra los frentes atlánticos provenientes del Oeste, las islas Cíes.
Este valle lo bañan las aguas de la ría de Vigo, que es la más meridional de las rías bajas gallegas y la de más longitud (unos 33 kilómetros), su anchura se sitúa en torno a los 15 kilómetros en su entrada, estrechándose paulatinamente hacia su interior.
Otra de las muchas peculiaridades del Valle del Fragoso es su climatología, abierto a la influencia oceánica, fruto de esta influencia so las abundantes precipitaciones que se dan a lo largo del año así como la escasa oscilación térmica, que se sitúa en 10º aproximadamente. Las máximas se sitúan en torno a los 20º de media en julio y los 10º de mínima en enero. Estos factores acompañados del alto porcentaje de insolación (para la zona), un 50%, hacen que, junto con la fertilidad del suelo, el valle del Fragoso, se vea como un inmenso tapiz verde, en el que las parcelas cultivables ocupan todo el fondo y media ladera del valle, y las masas boscosas quedan relegadas a las alturas.
El clima de esta ría, tal y como sucede con el resto de las rías bajas gallegas, es suave y húmedo. Su temperatura media es algo más elevada y las precipitaciones estivales se ven mitigadas, confiriéndole una benignidad extraordinaria para ser un clima de tipo oceánico.
La vegetación se ve condicionada tanto por el clima como por el suelo, añadiéndose a todo esto la acción del hombre sobre el medio que ya desde época neolítica ha modificado el medio con constantes deforestaciones para ganar terreno para cultivos.
Los suelos son ácidos y de textura arenosa o franco-arenosa. Como suele suceder en la zona, los suelos dominantes son ranker en las zonas más elevadas y tierras pardas en el resto del territorio
Centrándonos un poco en sus montes, diremos que las mayores alturas alcanzadas se dan en el triángulo formado por el Cepudo-Alba-Galiñeiro, que es el límite meridional del Valle y límite con el Ayuntamiento de Nigrán. En la parte Noreste del ayuntamiento están situados los montes de la Madroa y el Alto de Puxeiros, que alcanzan cotas de 400 metros, sirviendo de límite oriental del Valle y de linde con el Ayuntamiento de Mos, por otra parte las alturas van descendiendo a medida que nos acercamos a la parroquia de Coruxo, volviendo a subir en la de Saiáns. Todo esto hace que el valle tenga un aspecto abrupto en sus límites y en el centro, constituya una zona fértil y lo suficientemente protegida de las inclemencias como para facilitar los asentamientos humanos a lo largo del tiempo. Si a esto unimos la envidiable disposición de su puerto natural, empezamos a entender el porqué de su actual tasa de poblamiento.
El origen de esta topografía hay que buscarla en la acción combinada de la tectónica (fracturas hercínicas y tardoalpinas), la litología (predominio de granitos, gneis y granidioritas) y la acción erosiva de los vientos y aguas (fluviales, escorrentía y marítimas).
La hidrografía de este valle está constituida principalmente por el río Lagares, que discurre por el centro del mismo, a su vez, este río se nutre de otros pequeños afluentes que lo alimentan desde los montes situados al Noreste y Sur. En total son unas 12 corrientes fluviales las que riegan las tierras de Vigo. Esta abundancia de cauces de agua hace que el valle del Fragoso sea una enorme superficie drenada por los regatos y arroyos lo cual hace que la capa vegetal existente sea considerable.
Las dos cuencas hidrográficas más importantes son las del Lagares, que nace en la zona oriental y la del Miñor, situada en tierras de Zamanes, por lo cual esta parroquia quedaría fuera del valle del Fragoso y pertenecería plenamente al Valle Miñor, constituyendo así la cabecera.
Nota.-
En la fotografía que ilustra este comentario, vista parcial de varias construcciones pétreas localizadas en el castro de Vigo.

martes, 13 de mayo de 2008

XOSÉ MARÍA ÁLVAREZ BLÁZQUEZ: EL PRIMER ARQUEÓLOGO DE VIGO

Aunque no nació en Vigo, ejerció de vigués y aunque no fue el primer arqueólogo que se interesó por temas relacionados con nuestra lejana historia, fue el único que durante toda su vida en nuestra ciudad, vivió entusiasmado la aventura de la arqueología y supo transmitir de forma muy adecuada la importancia de la misma, a las personas que por aquellas épocas consideraban a Vigo, como una urbe sin historia y producto de la expansión de la industria conservera catalana, en pleno auge a principios del pasado siglo. Hoy los numerosos hallazgos arqueológicos que se realizan continuamente en nuestra ciudad le dan la razón a esta persona, a la cual tuve la fortuna de conocer y aprender de ella.
Xosé María Álvarez Blázquez, fue para mi una de las pocas personas que podemos llamar humanistas, herederas del espíritu del Renacimento, la cual poseyó una extraordinaria inteligencia y sensibilidad para interesarse y saber diferentes materias y realizar estudios sobre las mismas. Ahí están sus trabajos de literatura, historia, arqueología,...
Como arqueólogo que soy me pararé un poco en este aspecto que el cultivó y del que dejó numerosos frutos, de lo que son muestra sus estudios publicados sobre este particular.
Estos trabajos arqueológicos abarcaron desde los remotos tiempos prehistóricos ( paleolítico inferior del Bajo Miño); a los inicios de la metalurgia ( cista calcolítica de Atios, Porriño ); la cultura castreña ( con el castro de Vigo e isla de Toralla, como máximos exponentes ) y finalmente la romanización de nuestra comarca ( hallazgo de la extraordinaria colección de estelas funerarias localizadas en la entrada de la calle Hospital y Pontevedra); sin olvidar las aportaciones que hizo a los estudios del Vigo Medieval en diferentes aspectos ( arte, historia,..). Todo ello compartiendo pluma con los mejores arqueólogos de la época, como pueden ser F. Bouza Brey o F. Acuña Castroviejo).
La labor callada pero constante de Xosé María, en Vigo, fue dejando al descubierto puntos en nuestra ciudad que denotaban un antiguo pasado, que sólo él, en esos momentos vislumbró y fue dejando huella en pequeñas anotaciones y que ahora a los arqueólogos les sirven de señal como la luz de un faro en medio de la noche.
Yo llegué a conocerle por medio de un recado que le transmití de parte de Fernando Acuña ( en esa momento uno de mis profesores en la Universidad de Santiago de Compostela ), relativo al libro que él estaba coordinando de forma admirable y que era el ya conocido de "Historia de Vigo" que vió la luz en 1980 y en el cual, además de supervisor era autor de varios capítulos. Creo que ese trabajo fue fundamental para el despertar "histórico" de Vigo y fue y sigue siendo la piedra básica del conocimiento del pasado de nuestra ciudad.
Luego vino la amistad mutua que nos profesamos y pude ver cada año que pasaba como cuanto más iba conociendo al estudioso del pasado, más se descubría la gran humanidad que podía transmitir, escuchándolo en una conferencia o en una conversación coloquial.
Sólo finalizar esta breve reflexión sobre Xosé María Álvarez Blázquez, en este año que institucionalmente la Xunta de Galicia, le tiene dedicado, señalando que a él le debemos ( entre otras muchas cosas) los arqueólogos y el ciudadano vigués, que hoy Vigo, poco a poco, tenga un gran pasado antiguo, reconocido en todos los medios de investigación, pues él fue el que puso sobre la mesa de trabajo de los estudios sobre la romanización de la península ibérica, la importancia de nuestra urbe en el proceso romanizador, que implicó un sustancial cambio en la vida de la gente de aquella época: desde cambiar de forma de vestir hasta la de hablar en otra lengua. La impresionante colección de estelas romanas, antes mencionadas y que fueron el origen de la actual sala de arqueología del museo sito en Castrelos, y la ponencia presentada por él, en el primer Congreso Nacional de Arqueología, que se celebró en Galicia, en 1953, así lo atestigua y son el origen de los múltiples y reiterados hallazgos romanos en la zona en donde se produjo ese espléndido hallazgo arqueológico, que Xosé María, ya en aquellos tiempos, valoró y divulgó debidamente.

sábado, 3 de mayo de 2008

SOBRE LA ARQUEOLOGÍA MEDIEVAL DE VIGO

La reciente publicación fascímil y comentada del extraordinario trabajo de Duarte de Armas en su estudio titulado vulgarmente por "Livro das fortalezas", en el que se presentan con minuciosa exactitud los dibujos de los emplazamientos fortificados de Portugal asi como algunas de sus plantas, situados en la frontera con España y en la costa, realizado hacia el 1.500 bajo el mandato del rey portugués Manuel I, nos plantea una serie de cuestiones relacionadas con la arqueología medieval ( relativas a las fortificaciones de esa época documentadas en nuestra zona) que deducimos hojeando sus páginas, que podemos poner en relación a la escasez de datos que sobre dicho período poseemos no tan sólo en nuestra comarca viguesa, sino en toda Galicia.
De este interesante "cuaderno de viaje de estudio" podemos sacar muchas conclusiones que sirven perfectamente para conocer como eran nuestras fortificaciones en dicha época, pues Duarte no sólo va a dibujar el castillo con todo detalle sino que nos ofrecerá importantes diseños de otras construcciones que se encontraban cercanas al mismo, pero en el exterior de su perímetro. Asi tenemos como podemos ver varias "atalayas" o pequeños emplazamientos compuesto de una única torre de vigilancia rodeando al emplazamiento, poseyendo un control visual y comunicación con él, asi con otros más alejados y las lejanas tierras en que se encuentra ubicado el castillo. Tambien vemos reflejadas edificaciones religiosas; molinos de agua; puentes; barrios de casas extramuros;... y hasta el lugar en donde se ejecutaba y/exponía a los que eran ahorcados.
Ya en los dibujos de las plantas de las fortificaciones, podemos observar los aljubes o depósitos de agua, las caballerizas, la torre de homenaje,... dándonos así una perfecta imagen de como eran esas construcciones militares y de que partes constaban.
Por desgracia en nuestra zona no poseemos este valioso instrumento de "viaje al pasado" y nos tenemos que contentar con las escasas referencias bibliográficas y las casí nulas investigaciones arqueológicas realizadas. Con ello podemos apuntar para nuestra comarca los siguientes emplazamientos militares medievales, que serán objeto de otro comentario más detallado en este blog: el "Castelo do Penso" ubicado en el actual Monte do Castro de nuestra ciudad; "As Torres de Padín" en Teis; la fortificación emplazada en el "Monte Alba" en la parroquia de Valladares; la "enigmática" elevación conocida como "Torre dos Mouros" en Candeán; y por último mencionar el "Monte de A Guía" aunque como veremos cuando hablemos de este tema en otra ocasión no podemos mencionar con certeza dicho emplazamiento, pues no tenemos las suficientes pruebas bibliográficas y/o arqueológicas que así lo confirmen, aunque ya desde hace muchos años se tiene escrito sobre la existencia en dicho monte de una fortaleza medieval.