miércoles, 27 de enero de 2010

EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA VILLA ROMANA DE TORALLA. IMÁGENES INÉDITAS COMENTADAS (XIII)

LA VILLA ROMANA DE TORALLA EN EL CONTEXTO DE GALICIA

Para acercarnos al contexto de la villa romana de Toralla del ámbito del noroeste pe­ninsular, realizaremos una aproximación al tema estudiando tres apartados fundamentales, como son el marco cronológico, la distribución geográfica y la tipología de las villas romanas en nuestra área de estudio, siguiendo el análisis que sobre el particular realizó últimamente F. Pérez (PÉREZ LOSADA, F. :" Arqueoloxía e arte no mundo rural: hábitat e arquitectura das villae galaicorromans", Monografías do Museo Arqueolóxico e Histórico da Coruña, tomo 7, 1995. Pp 165-188)

EL MARCO CRONOLÓGICO

Coincidiendo cronológicamente con la villa romana de Toralla, es decir, a partir de los siglos III - IV después de Jesucristo, se detecta un aumento del número de villas a lo largo de toda la Gallaecia, tanto en el convento Lucense como en el Bracarense.

Ejemplo de lo que acabamos de decir son las siguientes villas, localizadas por toda Galicia y que presentan todas ellas cronologías muy semejantes, iniciando su andadura casi todas ellas a partir del siglo IV después de Jesucristo y siguen construyéndose hasta bien en­trado el siglo VI: Centroña (Pontedeume), Noville (Mugardos), Cirro (Brión), Porta de Arcos (Rodeiro), Doncide (Pol), Pipín (Cangas), Agrade (Chantada), Moraime (Muxía), Agro de Nogueira (Toques), Adro Vello (O Grove), Toralla (Vigo), Panxón (Nigrán), A Cigarrosa (A Rúa), Parada de Outeiro (Vilar de Santos), Sta. Marta (Cualedro), Curras (Tomiño), Santomé (Ourense), Lovelhe (V.N. da Cerveira), Gilhabreu (Vila do Conde), Vila Cova (Barcelos), Martím (Barcelos), Oleiros (Guimaráes), Lavra (Matosinhos), Palmeira (Braga), Granjinha (Chaves), Fonte do Milho (Peso da Régua), e Traehariz (Carrazeda de Ansiês).

Si bien, el inicio de estas villas se puede situar sin ningún género de dudas en torno al siglo IV después de Jesucristo, lo que no se puede establecer tan fácilmente es el declive de las mismas, ya que se entra en un mundo muy confuso, como es el final del imperio romano de occidente, las invasiones germánicas y la alta edad media, todo ello en un intervalo de tiempo que llega hasta comienzos del siglo VIII después de Jesucristo, es decir cuatro siglos de vida para algunas de ellas. Lo que está claro es que no todas duran este período de tiempo, así algunas ya son abandonadas a finales del siglo IV y en otras se detectan utilizaciones continuadas de las mismas que llegan hasta el siglo VIII después de Jesucristo.

Así vemos como el patrón de las villas permanece sin cambios hasta el siglo VII o más, siendo a partir de este siglo cuando decididamente desaparecen, dando paso a otro patrón de asentamiento en el espacio rural como son villas, villares y casales medievales. No siendo el caso de Torralla, se detecta, por lo que al convento Bracarense, se refiere un cierto número de villas de nueva planta a partir del siglo VI, lo que lleva a pensar a algunos autores en una nueva fase de creación de villas, la cual sería bastante más reducida que en la fase precedente, donde se instaura la mayoría de las mismas. Como muestra de las mismas está el yacimiento de Augas Santas (Barcelos) y el de Paco Velho da Facha (Ponte da Lima), ambas en Portugal.

Nota.- Comentario de la imagen: En la fotografía que ilustra esta pequeña reflexión sobre el tema, podemos ver la totalidad de los trabajos arqueológicos realizados en la villa de Toralla hacia 1994. La vista está tomada desde el sur.