domingo, 3 de enero de 2010

EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA VILLA ROMANA DE TORALLA. IMÁGENES INÉDITAS COMENTADAS (XII)

ANTECEDENTES Y TRABAJOS ANTIGUOS

Hacia 1906 tenemos constancia de que la finca en cuestión fue objeto de una conce­sión municipal a favor de la familia de D. Tomás Mirambell Mirestany, importante empresa­rio de origen catalán afincado en Vigo y relacionado con negocios marítimos, de un terreno que en la época se denominó Vilamar pero que desde el momento en que dicho personaje construyó en la zona más elevada de la misma su vivienda se conoció como "Finca Mirambell.

Son muy escasos los datos que poseemos sobre los trabajos antiguos que realizó la familia Mirambell en este lugar, pero todos ellos apuntan a que los mismos fueron realizados hacia el primer tercio de este siglo y se concentraron en el área situada más próxima a la de­limitación de la finca hacia el el arroyo "Barxa do Vao". Por las noticias que nos facilitó di­cha familia, sabemos que en estos primeros trabajos participaron personas relacionados con la misma tanto residentes en Vigo, resto de Galicia y Madrid, y que se llevaron a cabo de una forma esporádica (normalmente en época veraniega), pero sin lograr conseguir datos con­cretos sobre los muros que fueron localizados ni cómo se produjeron los hallazgos de los materiales arqueológicos que en la actualidad posee esta familia.

Entre las personas que ayudaron a la realización de dichas tareas, podemos señalar a Martín Echegaray (propietario en aquel entonces de la isla de Toralla), los arquitectos Gómez Román y Antonio Palacios, Martín Barreiro, Manuel Sanjurjo, Salvador Alonso, Braulio Echegaray... Todo ello nos puede hacer suponer que lo que hoy en día posee la familia es parte de lo localizado y otros materiales podrían encontrarse en colecciones privadas de al­gunas de estas personas.

Es interesante señalar que según las referencias antiguas que pudimos recoger, que el lugar que hoy nos ocupa era una enorme duna con diferentes desniveles y que una vez hecha la vivienda en la zona superior que correspondía a una elevación granítica se procedió a alla­nar la zona situada hacia la playa del Vao con trillos tirados por vacas, traídos desde la me­seta para dicha tarea, procediéndose igualmente a la plantación de eucaliptos por toda la su­perficie de la finca. Este dato juzgamos que podría ser interesante a la hora del posible des­cubrimiento de los primeros muros que estarían en un nivel superior y con estas labores pu­dieron quedar a la vista y con ello motivar los futuros trabajos de excavación.

Como resultado de dichas excavaciones llevadas a cabo en el primer tercio del siglo pasado, por los antiguos propietarios de la finca, se dejaron al descubierto restos constructivos y se recogió abundante material arqueológico.

Los muros desenterrados en estas primeras excavaciones nos presentaban una estructura de planta rectangular que media 20,5 x 17,30 metros y se podían observar varias estancias que la dividían de distintas medidas. Por desgracia, las nuevas intervenciones arqueológicas realizadas han podido determinar que si bien algunos de los muros corresponden a una estructura romana antigua, los otros fueron “inventados” por sus primeros descubridores,…

Como mencionamos anteriormente fruto de estos antiguos trabajos re pudieron recoger un interesante muestrario de materiales arqueológicos, tanto de cerámica, como de piedra y metales. En 1982, se realizó y publicó un pequeño trabajo sobre los mismos. Esto materiales que aún en día custodia fielmente la familia Mirambell, no dejan de ser una selección muy buena de todo lo encontrado y dentro de la misma poseemos extraordinarias piezas arqueológicas, como un hermoso capitel de granito de orden corintio, con bellas hojas de acanto; 49 monedas, correspondientes a medianos y pequeños bronces de los silgos III-IV después de Jesucristo; un entalle de azabache (actualmente engarzado en anillo de oro) con posible representación mitológica; vidrios diversos; un pico de hierro de cantero de hierro; cerámica pintada con temas animalísticos y geométricos; diversos fragmentos de cerámica común romana de diferente tipología: jarras de boca trilobulada, cuencos, vasos,…

Nota.- Comentario de las imágenes: Las dos fotografías que ilustran este comentario, nos muestran los muros localizados en las antiguas excavaciones y en el dibujo del medio, podemos ver un ave en movimiento (logotipo utilizado en la actualidad, que identifica a este yacimiento arqueológico), representado en una de los fragmentos de cerámica pintada de las mencionadas campañas arqueológicas.