domingo, 13 de julio de 2008

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( I )

A finales de 1997, en el tomo número 9/10 de la revista Castrelos, editada por el museo municipal "Quiñones de León" de Vigo, el que suscribe este comentario y el también arqueólogo vigués, Ricardo Viñas Cué, publicaron el artículo titulado "La cultura castreña en el valle del Fragoso: un análisis espacial", en sus páginas 109 a 117, en la que se ofrecía una visión global de este tema y que aunque ha pasado tiempo desde ese estudio ( nueve años ) aún continúa vigente en su mayor parte y por lo cual pienso que puede ser interesante reproducirlo aquí, para que las personas que no tuvieran o tienen acceso a él, puedan leerlo. Se presentará dividido por partes ( por su extensión) y finalizado el mismo, se publicará un pequeño comentario, en el que se actualizará el análisis, incorporando entre otros datos, los dos castros nuevos localizados desde su publicación ( castro de A Mina, en Castrelos o el castro de Punta do Muiño do Vento, en Alcabre).
Paso sin más dilación a reproducir dicho artículo. Por problemas de espacio no se reproducen todas las ilustraciones del citado artículo:
El objetivo de este trabajo es hacer un análisis de los distintos asentamientos de época castreña existentes en el Valle del Fragoso y su relación con el medio que los rodea. Para ello se analizarán distintos factores que puedan, en mayor o menor medida, haber repercutido en la elección de un sitio en detrimento de otro. Se recogen datos de los 27 castros existentes en el término municipal de Vigo, haciendo hincapié en aquellos castros que a nuestro juicio puedan aportar mayor cantidad de datos, bien porque hayan sido mejor estudiados o bien porque su ubicación así lo indique.
Con el fin de ofrecer una mejor comprensión de la realidad del emplazamiento, se han realizado mapas en tres dimensiones mediante ordenador, que reproducen más o menos fielmente la realidad morfológica de alguno de los 27 asentamientos existentes en nuestro municipio.
Se inicia este artículo con una composición y descripción del medio donde se va a proceder a la realización del análisis espacial. Este análisis espacial, se centrará sobre todo en el control visual que ejercen los distintos asentamientos sobre su medio inmediato, así como en la distribución por alturas y posible territorialidad de los mismos, basada en la distribución geográfica.
EL MEDIO FÍSICO
El Valle del Fragoso, situado en el extremo suroccidental de la provincia de Pontevedra viene a coincidir básicamente con el término municipal de Vigo. Es un valle abierto hacia el mar, como lo confirma la gran superficie litoral existente, lo que hace que su economía gire en torno al mar. Su orografía está constituida por alturas que rodean al valle y hacen de frontera natural con otros ayuntamientos de la provincia como son Nigrán, Redondela y Mos, estas alturas tienen una media de 300 metros, que como resulta del análisis del mapa topográfico es la curva de nivel predominante, no obstante existen otras alturas mayores, situadas sobre todo hacia la parroquia de Valladares donde se dan las cotas máximas del municipio, todo esto hace que este valle esté doblemente defendido de las inclemencias del tiempo, por una parte por el Este y el Sur, por los diversos montes que orlan el Valle y por otro por su barrera natural contra los frentes atlánticos provenientes del Oeste, las islas Cíes.
Este valle lo bañan las aguas de la ría de Vigo, que es la más meridional de las rías bajas gallegas y la de más longitud (unos 33 kilómetros), su anchura se sitúa en torno a los 15 kilómetros en su entrada, estrechándose paulatinamente hacia su interior.
Otra de las muchas peculiaridades del Valle del Fragoso es su climatología, abierto a la influencia oceánica, fruto de esta influencia so las abundantes precipitaciones que se dan a lo largo del año así como la escasa oscilación térmica, que se sitúa en 10º aproximadamente. Las máximas se sitúan en torno a los 20º de media en julio y los 10º de mínima en enero. Estos factores acompañados del alto porcentaje de insolación (para la zona), un 50%, hacen que, junto con la fertilidad del suelo, el valle del Fragoso, se vea como un inmenso tapiz verde, en el que las parcelas cultivables ocupan todo el fondo y media ladera del valle, y las masas boscosas quedan relegadas a las alturas.
El clima de esta ría, tal y como sucede con el resto de las rías bajas gallegas, es suave y húmedo. Su temperatura media es algo más elevada y las precipitaciones estivales se ven mitigadas, confiriéndole una benignidad extraordinaria para ser un clima de tipo oceánico.
La vegetación se ve condicionada tanto por el clima como por el suelo, añadiéndose a todo esto la acción del hombre sobre el medio que ya desde época neolítica ha modificado el medio con constantes deforestaciones para ganar terreno para cultivos.
Los suelos son ácidos y de textura arenosa o franco-arenosa. Como suele suceder en la zona, los suelos dominantes son ranker en las zonas más elevadas y tierras pardas en el resto del territorio
Centrándonos un poco en sus montes, diremos que las mayores alturas alcanzadas se dan en el triángulo formado por el Cepudo-Alba-Galiñeiro, que es el límite meridional del Valle y límite con el Ayuntamiento de Nigrán. En la parte Noreste del ayuntamiento están situados los montes de la Madroa y el Alto de Puxeiros, que alcanzan cotas de 400 metros, sirviendo de límite oriental del Valle y de linde con el Ayuntamiento de Mos, por otra parte las alturas van descendiendo a medida que nos acercamos a la parroquia de Coruxo, volviendo a subir en la de Saiáns. Todo esto hace que el valle tenga un aspecto abrupto en sus límites y en el centro, constituya una zona fértil y lo suficientemente protegida de las inclemencias como para facilitar los asentamientos humanos a lo largo del tiempo. Si a esto unimos la envidiable disposición de su puerto natural, empezamos a entender el porqué de su actual tasa de poblamiento.
El origen de esta topografía hay que buscarla en la acción combinada de la tectónica (fracturas hercínicas y tardoalpinas), la litología (predominio de granitos, gneis y granidioritas) y la acción erosiva de los vientos y aguas (fluviales, escorrentía y marítimas).
La hidrografía de este valle está constituida principalmente por el río Lagares, que discurre por el centro del mismo, a su vez, este río se nutre de otros pequeños afluentes que lo alimentan desde los montes situados al Noreste y Sur. En total son unas 12 corrientes fluviales las que riegan las tierras de Vigo. Esta abundancia de cauces de agua hace que el valle del Fragoso sea una enorme superficie drenada por los regatos y arroyos lo cual hace que la capa vegetal existente sea considerable.
Las dos cuencas hidrográficas más importantes son las del Lagares, que nace en la zona oriental y la del Miñor, situada en tierras de Zamanes, por lo cual esta parroquia quedaría fuera del valle del Fragoso y pertenecería plenamente al Valle Miñor, constituyendo así la cabecera.
Nota.-
En la fotografía que ilustra este comentario, vista parcial de varias construcciones pétreas localizadas en el castro de Vigo.