lunes, 14 de julio de 2008

NOTAS SOBRE LOS CASTROS DE VIGO ( V )

Distribución de los castros por parroquias.

Los 27 castros mencionados anteriormente se distribuyen por la superficie del valle, encuadrándose en sus parroquias, así las parroquias que poseen castros son un total de 15, que mencionamos a continuación: Valadares, Saians, Coruxo, Matamá, Comesaña, Bembrive, Castrelos, Navia, Alcabre, Coia, Cabral, Vigo, Candeán, Teis y Oia.

Vemos que esta distribución se hace claramente hacia el Valle, es decir, que los castros que más abundan son los situados en los aledaños del Valle del Fragoso. De este modo es lógico que las parroquias que más castros tengan sean las situadas en el valle o las inmediaciones del mismo, decreciendo el número de estos en las parroquias del interior, las cuales son mucho más montañosas y ofrecen menos recursos de subsistencia. De las parroquias existentes en Vigo, únicamente en 15 de ellas existe uno o más yacimientos de época castreña. Así en las parroquias de Zamanes, Sárdoma, Freixeiro, y Lavadores, no existen yacimientos de estas características. Destaca el caso de Zamanes que pese a tener una amplia superficie y actuar de zona limítrofe entre dos valles tan importantes como el Fragoso y Miñor, no se ha descubierto hasta el momento ningún asentamiento perteneciente a esta época.

Por parroquias, la que mayor número de yacimientos presenta es la de Coruxo, con un total de 4, de los cuales tres están situados en zona que podríamos denominar de valle, estando uno solo instalado en las alturas que actúan de divisoria con el Concello de Nigrán. Este último se ubica a una altura de 454 metros sobre el nivel del mar, los otros tres no superan los 100 metros de altitud, quedando emplazados pues en pleno valle. El posterior estudio de visibilidad y de pendientes nos podrán revelar si éstos son castro con vocación eminentemente agrícola o no.

A la parroquia de Coruxo le siguen las del Candeán, Valadares y Teis con tres castros cada una de ellas. Candeán tiene tres castros todos ellos superan los 200 metros sobre el nivel del mar, pero esto es obvio ya que la parroquia es una de las de mayor altitud del valle, todos ellos presentan grandes pendientes, por lo que su ubicación parece que no sería la propia de un castro de vocación agrícola y sí pudiera ser de control de territorio o bien volcado hacia la ganadería. Por otra parte las defensas de estos castros parecen más acentuadas que las de los situados en el fondo del valle, por lo que pudiéramos suponer un emplazamiento premeditado con fines a vigilar una amplia zona del valle.

Estos castros son el de Plaza dos Mouros, con 215 metros, Freiría con 370 y A Madróa con 325.

Otra de las parroquias con mayor densidad de castros es la de Valadares, si antes mencionamos que la de Candeán estaba ubicada en una de las zonas más altas del municipio, es en la de Valadares donde se dan las mayores alturas, así tenemos que uno de los castros está a 504 metros sobre el nivel del mar, además su situación en una cima y rodeado de fortísimas pendientes, lo hacen casi inexpugnable, es uno de los montes que se ve desde un mayor número de sitios debido evidentemente a su gran altura, en concreto se trata del castro del Monte Alba, muy alterado en la actualidad, en cuanto a los otros dos diremos que se sitúan en los bordes del valle, con lo que es muy posible que sean castros agrícolas, estos extremos, claro está no se pueden desvelar sin una excavación que nos aclare ciertas incógnitas, como pueden ser la cronología, defensas, distribución del espacio interior, etc...

Los otros dos castros existentes en la parroquia de Valadares, son los de Barrocas, situado en el sitio de Barrocas a una altura de 277 metros sobre el nivel del mar de los tres existentes en la parroquia que nos ocupa, es éste el que está a menor altura , situado en una ladera, muy cerca del valle, y el denominado “Os Castros”, ubicado en el lugar de Sobreira, se puede observar también en él, un emplazamiento en ladera, con vistas al aprovechamiento de las tierras de labradío que se extienden a sus pies. Se ubica a una altura de 295 metros sobre el nivel del mar.

La parroquia de Coruxo cuenta con cuatro castros dentro de sus límites territoriales, estos son : Outeiro do castro, situado a 100 metros sobre el nivel del mar, Monte de San Lorenzo, a 85 metros sobre el nivel del mar, y o Penedo situado a 92 metros. Como vemos aquí los castros existentes en la parroquia de Coruxo no sobrepasan los 100 metros de altura, lo cual podría parecernos normal, peros si tenemos en cuenta que dicho territorio es uno de los más bajos del Val del Fragoso, nos damos cuenta de que a todas luces son ubicaciones premeditadas y en cierta altura, con lo que respecta al resto del valle. La excepción a lo que decimos lo constituye el castro de O Chouzo, ubicado en las alturas de los montes do Mauso, lindantes con el ayuntamiento de Nigrán

En Teis, también existen otros tres castros, uno de ellos, el de Torres de Padín, es especialmente interesante por la secuencia estratigráfica que ofrece, así tenemos sus inicios en el bronce final, una fase de ocupación castreña y por fin la torre medieval, es posible que existan más niveles, pero de momento no se han detectado y esto quedaría supeditado a futuras intervenciones arqueológicas en el mismo. Se ubica este castro de torres de Padín en un alto, muy bien defendido, y que domina todo el valle del Fragoso así como tierras del vecino ayuntamiento de Redondela, su altura es de 109 metros. Tendríamos también el segundo castro más grande del Valle del Fragoso, que es el de la Guía, ubicado estratégicamente en la cima y ladera del monte de la Guía, sin duda las actividades de este castro vendrían orientadas al mar principalmente, incluso cabe la posibilidad de que existiese un segundo puerto comercial situado aquí. Su altura es de 122 metros sobre el nivel del mar. El tercer castro es el de O Sino, que se sitúa a una altura de74 metros sobre el nivel del mar en un coto, se sitúa en pleno valle y pegado a la ría.

Además de las parroquias que presentan dos o menos castros, hay algunas en las que todavía no se ha detectado ninguno, como son Sárdoma, Lavadores, Freixeiro, Lavadores, Zamáns, Sampayo. En los casos de Lavadores, Sárdoma, Freixeiro y Sampayo, esta ausencia se explica ya que son parroquias de reciente creación y con pequeña superficie, en el caso de Zamanes es diferente y posiblemente obedezca a que está situada a gran altura, pero en sus cercanías, ya en tierras de ayuntamientos vecinos se detectan diversos asentamientos castreños, claramente orientados hacia las tierras de laboreo del valle Miñor.

VISIBILIDAD

En este apartado se hará un análisis de la visibilidad de los diferentes castros desde dos facetas diferentes, en primer lugar la visibilidad existente en 1 km a la redonda, que es el territorio que define económicamente al castro, ya que sería en esta extensión donde se ubicarían las tierras de labor del mismo. Por otro lado se comprobará la visibilidad entre los propios castros.

Por lo que respecta a la visibilidad en el entorno de 1 km., tenemos que en la zona de Teis, la visibilidad de 1 km se efectúa en los casos del castro de A Guía y el de Torres de Padín sobre el mar y tierras de Redondela respectivamente, el Castro de O Sino, ejerce un control visual sobre las tierras de labor que se extienden a los pies del castro de A Guía, dominando el paso natural hacia Redondela, que es por donde pasa actualmente la autopista, control que también lo ejerce el yacimiento de Torres de Padín. Continuando hacia el Este, nos encontramos con el Castro de A Madroa, perteneciente a la parroquia de Candeán, el cual domina los accesos al valle, no poseyendo tierras de valle en sus dominios, no obstante a sus espaldas sí existe una altiplanicie susceptible de cultivar con especies menos exigentes en suelos. Siguiendo en nuestro recorrido, nos encontramos con los castros de Freiría y Plaza dos Mouros en Candeán, y el de O Castro en Cabral, éstos centran su visibilidad en las tierras de labor existentes en la cabecera del valle, donde las tierras no son tan pesadas de trabajar. Más adelante nos encontramos con Castro Castriño y Castro de Arieiro, éstos se sitúan entre dos ríos, donde existen tierras fértiles susceptibles de ser cultivadas, pero alejadas y separadas por los ríos del valle del Fragoso; en Bembrive nos encontramos con el Monte do Castro, ubicado también entre dos ríos que definen perfectamente su territorio, sirviéndole al castro de defensa natural y de límite natural, hacia el norte, sur y Oeste, haciendo en este caso de límite por el Este, las alturas ubicadas a sus espaldas, su visibilidad la ejerce directamente sobre el territorio comprendido entre ambos ríos, se trata de una zona muy bien irrigada y con la peculiaridad de que no tiene demasiada pendiente, así vemos cómo este castro controla perfectamente todas sus tierras de laboreo que se situarían inmediatamente a sus pies. Ya en el centro del valle, se sitúa el Monte do Castro, más conocido como Castro de Vigo, ejerce un dominio absoluto sobre el centro del Valle, además de las tierras de labor existentes en sus cercanías, creemos que debido a su enorme extensión (17 hectáreas), su dedicación más que agropecuaria podría obedecer a razones estratégicas y sobre todo relacionadas con el comercio marítimo, actuando de este modo como centro de redistribución hacia el resto de los castros del Fragoso e incluso de otras zonas más al interior, esto que decimos se comprueba con las excavaciones a que fue sometido este yacimiento, dando como resultado una gran cantidad de material de importación, desde cerámicas de lujo hasta productos inexistentes en esta zona de la Península Ibérica como pueden ser, vino, aceite, etc.. Decididamente el Castro de Vigo, vive volcado hacia el mar, sobre todo en lo tocante al aspecto comercial. Si seguimos la línea de costa nos encontramos hacia el Oeste el Castro Castriño, en la parroquia de Coia, también se sitúa en un promontorio al borde del mar, aunque existen tierras de labor en sus inmediaciones, la aparición en las aguas de la zona de ánforas romanas, nos hace sospechar una relación directa con el comercio, además de la lógica actividad pesquera y/o marisquera. Dos kilómetros más hacia el Oeste, está el castro de As Cruces, en Alcabre, situado también al borde del mar, con tierras de cultivo a sus pies. Más adelante tenemos el Castro de Toralla, ubicado en una isla, con lo que las tareas agrícolas tendrían menos importancia que en otros yacimientos ubicados en el valle, éste es uno de los castros más excavados del Fragoso, de los datos obtenidos durante sucesivas excavaciones podemos extraer que hay una gran presencia de materiales de importación ya desde muy antiguo. Por otra parte, vemos cómo la visibilidad del mismo se orienta hacia el mar, que sin duda configuró el medio de vida de esta gente, bien mediante la pesca, bien mediante el comercio o una conjunción de ambos.

Ya en zonas más al interior nos encontramos con el Castro de Redondo en Navia, ubicado en pleno valle, con lo que el acceso a las tierras de cultivo lo tiene garantizado, por otra parte la visibilidad es amplia sobre toda la llanura litoral, controlando incluso la desembocadura del principal río del Valle, el Lagares. A espaldas de este castro, se encuentran en la parroquia de Coruxo tres castros, todos ellos muy cercanos entre sí, apenas distan 1 kilómetro, estos son los de San Lorenzo, O Penedo y Outeiro do Castro, todos ellos tienen orientada su visibilidad de 1 km hacia las tierras fértiles de la desembocadura del Lagares, junto con estos tres, deberíamos incluir el castro de Casás en Comesaña que compartiría tierras con ellos debido a su cercanía. Ya más hacia el centro están el castro de Beirán (Matamá), O Castro (Matamá) y O Piricoto (Castrelos), que dominan tierras del valle del Fragoso en el caso de O Piricoto y O Castro y tierras de un valle interior en el caso del Castro de Beirán. Ya en la parroquia de Valadares, una de las más orientales y de mayor altitud del ayuntamiento de Vigo, tenemos los castros de Sobreira, Eira dos Mouros y Alba, los dos primeros dominan visualmente las tieras de un valle interior por donde discurre uno de los múltiples afluentes del Lagares, en cuanto al Castro del Alba, carece de tierras productivas en sus inmediaciones, pudiendo tratarse en este caso de un castro dedicado a la vigilancia de los pasos naturales por esta zona del Valle del Fragoso. Los dos castros restantes el de Estea y el de O Chouzo, están vinculados, el primero a las tierras de labor existentes en el litoral y el segundo al igual que el castro del Alba, se vincularía a labores de vigilancia.

TERRITORIALIDAD

Aunque sabemos que este tipo de análisis son muy arriesgados, sobre todo si se carecen de datos arqueológicos que los apoyen, creemos, que a la vista de la distribución de los castros por la superficie del valle, hay ciertos asentamientos, que de ser coetáneos, tendrían que de uno u otro modo estar vinculados, dado que sus respectivos territorios productivos entran en contacto. Por otra parte se observan en el mapa zonas en blanco que podrían estar indicando fronteras, así como la presencia de ríos podrían ser también fronteras.

Así pues distinguimos los siguientes grupos:

1) La Guía, Torres de Padín, O Sino, A Madroa

2) Freiría, Plaza dos Mouros y O Crasto

3) Arieiro y Castro Castriño (Cabral)

4) Castro de Xestoso (Bembrive)

5) Alba, Sobreira y Barrocas

6) Piricoto, O Castro y Beirán

7) O Penedo, San Lorenzo, Outeiro do Castro y Castro de Casás

8) Castro de Vigo, Castro Castriño (Coia), As Cruces y Castro O Redondo.

Quedarían desvinculados el Castro de O Chouzo, el Castro de Estea y el de la Isla de Toralla, aunque en el caso de o Chouzo y Estea habría que compararlos con los del vecino Valle de Miñor, con los que posiblemente formen territorios
Nota.- En la fotografía superior, parorámica general que se divisa desde el castro del Monte Alba, siendo visibles los castros de las islas Cies y Toralla