sábado, 6 de febrero de 2010

EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA VILLA ROMANA DE TORALLA. IMÁGENES INÉDITAS COMENTADAS (y XVII)

CONCLUSIONES Y CRONOLOGÍA

Se observan dos partes bien diferenciadas para esta villa, por una parte la denominada "pars rústica" y por otra la "pars noble", la primera de ellas estaría dedicada al trabajo y a los servicios, como pueden ser graneros, establos, cobertizos,.. Hasta el momento se desconoce la orientación económica de esta villa romana, que en principio parecería lógico que estuvie­se orientada al mar, pero no hay evidencias que así lo demuestren.

El edificio principal, presenta mayor calidad constructiva que el resto de la villa, ya que era donde residían los propietarios de la misma, aquí se encontró el hipocausto, el mo­saico, sillares labrados, basas de columna, así como material cerámico de lujo como sigillatas.

Se puede adivinar un trazado previo y una división interna que obedece a un esquema predeterminado, así el praefurnium y el hipocausto se ubican en la parte más rebajada del terreno con el fin de ahorrar trabajo. Su disposición se realiza en torno a un eje longitudinal E-W. La fachada sur contemplaría las marismas, así como quedaría protegida de las incle­mencias de los vientos del norte. Las habitaciones se encuentran hacia el este, quedando la zona oeste de zona de servicio (cullina, celia penaria, almacén,).

La planta de esta villa se articula en torno a un pasillo que divide la pars rústica de la pars urbana.

Estaría englobada dentro de las villas del tipo de bloque rectangular con corredor con posible origen en un plan diseminado, como lo demuestran las diversas construcciones exis­tentes al norte y sur del edificio principal. Por otra parte en la villa de Toralla, aun teniendo parte noble, obedece más al concepto de casa de labranza que al de casa señorial, como se puede com­probar por la multitud de recintos de servicio de los otros edificios citados.

En cuanto a la cronología del yacimiento podemos señalar sin lugar a dudas que per­tenece a una época bajoimperial y tardorromana. Estas conclusiones nos vienen dadas por múltiples factores tales como: tipo de almohadillado, aparejo con ladrillos (sin ser opus mixtum), hipocausto con material reutilizado, baja calidad y diseño del mosaico, materiales tardíos como sigillatas hispánicas tardías, paleocristianas y focenses.

El abandono de la villa se produce a lo largo del siglo VI d. C. e incluso es posible que algo más tarde. Fueron muy escasos los elementos de adorno ni objetos de uso personal, ya que al abandonar debieron llevarse todo. La cerámica encontrada o bien está muy usada o bien se ha encontrado en basureros.

Con este breve comentario sobre las conclusiones provisionales y las cronología de este importante asentamiento romano, a la espera de los estudios definitivos que se merece este villa y que aún no tiene en su conjunto, finalizamos esta serie de reflexiones en base a diferentes imágenes, en su mayoría inéditas, de esta única villa romana que se puede visitar en nuestro municipio.

Nota.- Comentario de las fotografías que ilustran estas líneas: Empezando por arriba, detalle de la parte final del “hipocaustum” en la que se puede apreciar claramente el pavimento formado por “tégulas” colocadas boca abajo y las pilastras de sustentación realizadas en pequeñas piedras y que nos hablan sin duda de la última remodelación del mismo; a continuación, podemos ver un momento de la campaña de sondeos de 1992, cuando se localizaron “in situ” una base de columna y una parte de un molino circular, en la estructura que luego pudimos identificar como la cocina principal de la casa; luego, un detalle de la localización “in situ” del primer fragmento de mosaico encontrado en las excavaciones; y finalmente, el sondeo realizado en la última campaña de 1994, que ya nos indico la existencia de la posible ubicación de unos estanques destinados a la obtención de sal, que se pudo documentan con más hallazgos en las siguientes excavaciones y que hoy día puede observar el público que se acerca a visitar este yacimiento. Destaca en esta imagen ,la didáctica e impresionante estratigrafía localizada, de la que podemos apreciar, la dos diferentes dunas, más clara y más oscura, que evidencian, la cronología más tardía y de abandono del yacimiento, así como, la que nos habla del funcionamiento de la villa, que podemos datar entre los siglos III al VI después de Jesucristo.