jueves, 3 de septiembre de 2009

VIVIENDAS PARA DURAR SIGLOS EN EL CASTRO DE VIGO

Una de las primeras preguntas que se plantea un visitante a un castro gallego es el tema de las entradas a las casas. De principio, a primera vista, podemos decir que existen numerosas construcciones que observamos en las que no podemos ver con claridad donde podría estar su puerta. La respuesta más inmediata que viene a la cabeza es que utilizarían escaleras para subir a ellas...
Pero el tema es más lógico y tiene su explicación. Primero no todas las construcciones que vemos en un castro corresponden a casas, si no que pueden tratarse de almacenes o silos, que poseen muros altos para evitar la entrada de animales y tener mejor ventilación y que poseían la entrada en la parte superior de los mismos, como podemos constatar en otras culturas y civilizaciones. Pero a la hora de tener documentada una casa ( pues en su interior hemos encontrado, por ejemplo, su hogar,..) el problemas de los altos muros y la no existencia de un hueco para la entrada a la misma, tenemos que resolverlo de otra forma y con otro planteamiento: lo que estamos viendo son los cimientos de las casas y no sus paredes. Luego de esos potentes cimientos, nos vendría, en la parte superior de los mismos, el piso o pavimento de funcionamiento u ocupación de la misma, con su correspondiente hogar, huecos de poste en ocasiones,...
Todo ello lo tenemos bien reflejado en la mayoría de las casas localizadas en el castro de Vigo. Sobre todo en el período de mayor apogeo o esplendor que se dará desde el siglo I antes de Jesucristo al I después de Jesucristo, estas viviendas de planta circular o elíptica, poseerán profundos cimientos, que llegarán a la roca base del monte, procurando darle a la misma, una mayor estabilidad y resistencia al paso del tiempo. No se construye para unos años sino para unos cuanto siglos.
Lo podemos ver graficamente en la fotografía que aparece reproducida en la cabecera de este comentario y que nos muestra los restos de una vivienda de planta elíptica con un pequeño anexo, situado en su entrada, localizada en una de las campañas realizadas en la zona a mediados de los 80 del siglo pasado . Lo que tenemos en la parte central de la casa, es el hogar o "lareira", que nos viene definido por un espacio rectangular, formado por piedras hincadas y conservando la arcilla endurecida al fuego en su interior. Este hogar estaba sobre un pavimento que fue retirado para excavar los cimientos. Y estos cimientos son los que ven en primer plano, pues si analizan la altura del hogar y también los restos de la roca base al fondo, llegamos a esa conclusión. El buen acabado del aparejo nos plantea eso si otra cuestión: ¿estaban estos cimientos tapados por tierra o no estaban ocultos y se podían ver perfectamente, aunque correspondiesen a los cimientos de la casa?. Creo que esta pregunta tiene diferentes respuestas que sólo las dan cuando se están realizando las excavaciones arqueológicas. Un tema a considerar y a tener muy en cuenta para decidirse por una respuesta u otra, son los desniveles que pueden general estos "cimientos visible", que dependiendo de su situación, dentro del poblado estaría o no ocultos.
Para acabar una pequeña reflexión, que va pareja a estos potentes cimientos: ¿ y los muros de las casas donde están?. La respuesta es bastante bien sencilla: al ser abandonado el poblado, las casas se van desmoronándose con el tiempo y al final, sobre el piso de las mismas se han acumulado las piedras procedentes del derrumbe de los citados muros. Y tenemos entonces, que el poblado se convierte en una "extraordinaria y abundante cantera" ya con la piedra cortada y lista para transportar y hacer nuevas construcciones. Luego de despojar el pavimento de todas las piedras de los muros, estos continúan hacia los cimientos, pero para sacar esa piedra es más complejo, pues hay que cavar una zanja y por ello, se van a la siguiente casa a por la piedra....Y luego de muchos siglos llegan los arqueólogos que lo máximo que van a encontrar, con suerte, las últimas hiladas de los muros, el piso y por debajo, los cimientos milenarios.